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T2: Trainspotting
Escrito por Agente Cooper   
Miércoles, 08 de Marzo de 2017


Valoración espectadores: 7.00

T2: Trainspotting (Danny Boyle, 2017)

Valoración de VaDeCine.es: 6.5

T2: Trainspotting (Danny Boyle, 2017)Título original: T2:Trainspotting
Nacionalidad: UK
Año: 2017 Duración: 117 min.
Dirección: Danny Boyle
Guión: John Hodge (Novela: Irvine Welsh)
Fotografía: Anthony Dod Mantle
Música: Rick Smith
Intérpretes: Ewan McGregor, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Ewen Bremner, Kelly Macdonald, Shirley Henderson, Steven Robertson, Anjela Nedyalkova
Trailer



Es inevitable empezar por un ejemplo de 1996: suena el Deep Blue Day de Brian Eno mientras Renton se sumerge entre la mierda del peor retrete de Escocia en busca de dos supositorios de opio que se había metido en el culo. No contaba con que el estreñimiento que el consumo de heroína provoca se transformara demasiado rápido en diarrea tras comenzar su particular programa de desintoxicación. La escena, que mezcla perfectamente música e imágenes, tiene enorme fuerza lisérgica, el sentimiento de evasión que las drogas provocan, y la atmósfera nihilista que tan bien envuelve a los personajes del film (a Renton aquí, pero también posteriormente a Begbie, Sick Boy o Spud). Ese momento y muchos otros más esposados a otras tantas canciones (Sing, Mile End, por supuesto Lust for Life y Born Slippy…) ya forman parte de la memoria colectiva del cine de los años 90. Es verdad, Trainspotting no contaba con un argumento de desarrollo cristalino, pero se mostraba con toda la fuerza de su transgresor espejo literario y presentaba, en algunos casos por primera vez en el cine, soluciones estilísticas que ayudaron a su forja como mito generacional. El film es un icono en sí mismo, un clásico calificado como La Naranja Mecánica de su generación con toda justicia. En definitiva, todo un gigante al que enfrentarse veinte años después supone saberse perdedor de antemano. Danny Boyle, que es plenamente consciente de ello, siente incluso pudor ante tamaña tarea y ha optado por evitar usar el mismo nombre para su retorno en 2017 a los barrios marginales de Edimburgo.

Entonces, ¿qué queda para el espectador en T2? Pues sobre todas las cosas la nostalgia de los personajes al momento de su existencia en que, por más perra que fuera, las cicatrices se tatuaron y fueron definidos para siempre. No es poco, porque el aquí, ahora palidece frente al aquí, entonces cuando encuadres y escenarios se recuperan tal y como los dejamos veinte años atrás, una elección que permite al espectador saborear el poso melancólico de esta nueva historia al cerciorarse de que a Begbie, Renton, Sick Boy y Spud no les ha ido muy bien. Todos se encuentran al borde de la domesticación y la modernidad les ha pasado por encima. Aunque suene a perogrullada, para evitar la muerte, todos ellos tuvieron que elegir la vida, un camino viable y casi siempre vacuo, mediocre en el mejor de los casos.

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Y en el presente, establecer un juego metacinematográfico entre T2 y el espectador que visionó Trainspotting en su juventud y ahora obtiene un reflejo incómodo en sus personajes es el objetivo que Boyle mejor cumple. Renton es capaz aún de lanzar una nueva retahíla punzante al espectador de hoy, enfatizando su necesidad de atención en internet y su sumisión al poder establecido en un mundo aparente. Y no; aquí no hay una continuación que sí había en la primera, no hay un “yo elegí no elegir la vida”, como si el personaje -y nosotros mismos (que es esta crítica sino una llamada a la atención en la red)-, ya fuéramos parte de esa parrafada y la autenticidad se hubiera perdido por el camino. Subrayar esto lo condiciona todo y pone un techo de cristal a esta segunda parte que el director acepta y el espectador también tiene que aceptar si quiere colmar sus aspiraciones sobre el film. Aproximarse de otro modo, conlleva irremediablemente a la decepción.

Cerrando en círculo con la música, que Lust For Life de Iggy Pop suene remezclado por Prodigy es quizás la mejor manera de apreciar la enorme distancia que separa en tantos sentidos a ambas películas. Y sin embargo probablemente esta no pueda ser mejor de lo que es.

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