VaDeCine.es: Tu magazine on-line sobre cine con críticas, entrevistas y artículos.

     
Posesión infernal (2013)
Escrito por Error Humano   
Domingo, 21 de Abril de 2013


Valoración espectadores: 7.25

Posesión Infernal (Fede Alvárez, 2013)

Valoración de VaDeCine.es: 6,8

Posesión Infernal (Fede Alvárez, 2013)Título original: Evil Dead
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2013 Duración: 91 min.
Dirección: Fede Alvárez
Guión: Fede Alvárez, Rodo Saguayes, Sam Raimi (idea original) y Diablo Cody
Fotografía: Aaron Morton
Música: Roque Baños
Intérpretes: Jane Levy (Mia), Shiloh Fernandez (David), Lou Taylor Pucci (Eric), Jessica Lucas (Olivia), Elizabeth Blackmore (Natalie)

Página Web
Trailer

LA CUSTOMIZACIÓN DE UN PATRÓN

A lo largo y ancho de los muchos textos en que hemos abordado el tema en VaDeCine se ha venido perfilando la opinión de nuestros redactores para con los remakes, largometrajes usualmente encaminados a suplir la falta de ideas o a exprimir alguna gallina de huevos dorados. Más allá de inevitables (merecidos) prejuicios, lo cierto es que, de estos habitualmente innecesarios films, sólo unos pocos elegidos superan -y casi siempre con el paso del tiempo- el estigma de prescindibilidad con que son marcados a su estreno.

La tentación al valorar esta Posesión Infernal de 2013 bien podría coger esos derroteros. Por un lado Sam Raimi, padre de la original, justifica su perpetración aludiendo a que su historia merece ser narrada con mayores recursos de los que reunió su hoy film de culto The Evil Dead (1981). Huelga decir que él es el productor y que en semejante coartada “olvida” mencionar que Terroríficamente muertos (Sam Raimi, 1987) ya vino a suplir con acierto aquellas carencias. Cabría suponer pues que la motivación comercial es la hipótesis más cercana a la verdad.

Jane Levy poseída por el espíritu de Andy Serkis

Sin embargo, por lo arquetípica de la propuesta a revisitar (la cabaña en el bosque, los jóvenes incautos, la manifestación del Mal y las muertes sucesivas), ésta se ha convertido en subgénero con todo lo que ello implica. Existen ya unas constantes a seguir, unas normas del juego; y todo ello permite que cada autor pueda aportar su visión sin temor alguno a resultar redundante. Interesante caldo de cultivo para debutantes. Poco importa que te franquicies como Evil Dead o que reinterpretes todo el universo del subgénero como la notable The Cabin in the Woods (una joyita perversa). Lo importante es aportar el enésimo enfoque sobre un nuevo patrón fílmico cuyas costuras, en buena medida, fueron dibujadas por el entonces sastre, hoy magnate textil, Sam Raimi.

Por todo ello, la versión de Fede Álvarez (novel realizador uruguayo) viene a contribuir más que a duplicar. Y donde Raimi impuso la originalidad, el sentido del humor y el cómic como vertiente estética, el prometedor director establece sus propias señas: la visceralidad extrema, la búsqueda constante de los umbrales de tolerancia del espectador. Este estilo, empantanado de sangre, marca una tensión no apta para cardíacos, erigiéndose como auténtico desestabilizador emocional. Algo únicamente disfrutable para paladares acostumbrados. Podría parecer sencillo, una simple escalada de brutalidad sin sentido alguno, pero intensificar el interés en medio de una masacre consabida resulta algo más complejo de lograr de lo que pudiera parecer. Hay aquí un verdadero mérito formal. Por la estética, por la suficiente dirección de actores y la tangibilidad de sus heridas, por la subyugante partitura (Roque Baños) y la advertencia de sus sirenas.

Entre ambas versiones, pretérita y presente, se establece además un diálogo cinematográfico capaz de hacernos reflexionar sobre la evolución del género de terror, del cine como arte y de ciertos aspectos de nuestra sociedad. Así, si la búsqueda del impacto siempre se erigió como uno de los objetivos del horror, resulta paradigmático como hoy se opta por una brutal violencia frente a la sorpresa, por la capacidad de las imágenes por encima de la de las ideas. Tal vez simplemente sea una opción por la inmediatez. O quizás sea la creciente insensibilización la que justifica tal elección. Hoy somos hijos de un cine sin calificación por edades y, así, constituidos en la generación de los televisivos, nos criamos provistos de vacunas en formato de informativos. Todo un mapa de situación que, de ser cierto, impone este camino como el único razonable para conmocionar, convirtiendo a Fede Alvárez en testimonio de su época, como en su día lo fueron tantos otros. La discusión vendrá en valorar esta realidad. En mi opinión se trata, como hemos dicho, de una evolución y no de algo necesariamente negativo. Resulta, de hecho, absolutamente meritorio ofrecer al respetable un espectáculo sabido con pulso renovado, adaptado a los tiempos y los gustos de su público objetivo. Aquello de la motosierra y el muñón customizado por y para el presente.

Shiloh convertido en el nuevo Ash

Compartir
Comentarios (0)
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Crea tu usuario pulsando este enlace.
 
VaDeCine.es en Twitter VaDeCine.es en Facebook