Perdónenme si me muestro escéptico en lo referente a la muerte de Bin Laden. Hecho que ocurrió oportunamente cuando la popularidad de Obama estaba empezando a decaer, sin contar con que nunca se vio el cuerpo del cadáver, con varias excusas como que fue arrojado al mar o que era inmoral mostrar el cadáver ¿y entrar en una casa y matar a todos los habitantes, no?
En cuanto al largometraje ciñéndonos en lo artístico, se hacen un poco pesadas las dos horas y media que dura, centrándose en la protagonista y su profesionalidad todo gira alrededor de ella, los interrogatorios, los atentados, incluso algunas víctimas. El espectador no se siente en ningún momento identificado con la protagonista, es un observador más sentado en la silla del rincón viendo como ocurren los hechos, no siente rabia cuando se sufren pérdidas del bando americano, ni siente alegría cuando Bin Laden es abatido a tiros. ¿Cómo es posible que tan peligroso terrorista no tuviese una puerta falsa, o una vía de escape en su refugio, y no huyese al oír las explosiones y los tiros?
Los que esperáis un largometraje de acción, vais a pasar las dos primeras horas aburridos, los que esperáis una película de espías al estilo de James Bond ni es igual ni se le parece.