VaDeCine.es: Tu magazine on-line sobre cine con críticas, entrevistas y artículos.

     
El Club de los Cinco
Escrito por Agente Cooper   
Miércoles, 11 de Abril de 2012


Valoración espectadores: 7.50

El Club de los Cinco (John Hughes, 1985

Valoración de VaDeCine.es: 7

El Club de los Cinco (John Hughes, 1985)Título original: The Breakfast Club
Nacionalidad: USA
Año: 1985 Duración: 100 min.
Dirección: John Hughes
Guión: John Hughes
Fotografía: Thomas Del Ruth
Música: Keith Forsey
Intérpretes: Emilio Estévez (Andrew), Judd Nelson (John), Ally Sheedy (Allison), Anthony Michael Hall (Brian), Molly Ringwald (Claire), Paul Gleason (Director Vernon), John Kapelos (Carl)

Trailer

Supongo que tendrá algo que ver con el sentimiento de pertenencia, pero siempre he dudado del trono que, casi unánimemente, se asigna a El Club de los Cinco como la película sobre la adolescencia por excelencia. Sin pensarlo demasiado –y sin la menor pretensión de denostar esta notable obra-, me parecen más profundas las reflexiones de Dazed and Confused, de Richard Linklater; o las de Freaks and Geeks, la serie de televisión de Judd Apatow. Desde el punto de vista iconoclasta, Rushmore; de Wes Anderson, es insuperable. Incluso aproximaciones actuales como Rumores y Mentiras las percibo con tanta o más enjundia. Pero lo cierto es que todas –olvidémonos de piezas de autor como Carrie o The Last Picture Show- son posteriores a este largometraje. En cierta medida, la hayan o no superado, han crecido a su sombra. Y este es un valor indudable, fundamental, que debilita cualquier intento de magnicidio.

alt

El concepto que John Hughes –director, guionista y productor- explora es sencillo. Cinco alumnos arquetípicos y antagónicos, pretendidos ejemplos del espectro de la personalidad juvenil de la época, coinciden durante un castigo de fin de semana. La lista la componen un cerebrito (Anthony Michael Hall), un deportista (Emilio Estevez), el chico malo (Judd Nelson), la friki solitaria (Ally Sheedy) y la princesita (Molly Ringwald). Tras la presumible fricción inicial, el aburrimiento y un enemigo compartido (Paul Gleason) facilitarán la interacción entre ellos. De este modo, cada hora muerta en la biblioteca servirá para demostrar que los cinco son algo más que los clichés a los que están encadenados a ojos del resto del mundo. Con mejor o peor fortuna, acaban por deshacerse de su propio caparazón para poner en común aquello que, finalmente, les une: miedos, traumas, complejos, frustraciones, decepciones, soledad... Y es que la amistad, el afecto, el sentirse reconocido y valorado, son necesidades psicológicas fundamentales para el ser humano en formación y quedan muy bien reflejadas a lo largo de la cinta, por más que alguna horterada innecesaria típica de los tiempos del pelo cardado y las hombreras haga acto de presencia.

Sólo al final de este sentido paseo por la adolescencia en los ochenta encontramos una emboscada. Todo el mensaje que se pretende transmitir se va por el agujero del retrete cuando el único personaje, en mi opinión, realmente auténtico muere acuchillado por el pintalabios de la reina del insti. Que Allison tenga que lucir “como una chica normal” para sentirse mujer, aceptada, y gustar a Andrew es una traición de la película a sí misma, un harakiri inaceptable para un film que se siente, y muchas veces lo es, altavoz de toda una generación.

alt

Compartir
Comentarios (0)
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Crea tu usuario pulsando este enlace.
 
VaDeCine.es en Twitter VaDeCine.es en Facebook