Estupendo largometraje sobre lo que es capaz el hombre para llegar al poder, sin decantarse por ningún lado, y demostrando que todos sin excepción tenemos trapos sucios para lavar. Donde siempre habrá uno más listo que tú, y donde no se sabe quién es el que ríe el último, ni quién ríe mejor. Siguiendo un argumento lineal clásico, vamos descubriendo como son los entresijos de unas primarias en los USA, y como a veces los papeles de marioneta y de quien maneja los hilos van alternando.
Habla sobre la pérdida de la inocencia, de la pérdida del idealismo, donde lo importante no es para quien trabajes, sino conseguir el éxito, ser el ganador para asegurarte el futuro. El mensaje y los ideales dan lo mismo, lo importante es haber triunfado aún a pesar de haber apostado por un candidato ajeno a nuestras convicciones.
Magnífico elenco de actores en general y en especial Ryan Gosling que no deja de asombrarme desde que lo descubrí en Drive. Un actor al que hay que tener en cuenta.