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Margin Call
Escrito por Error Humano   
Viernes, 28 de Octubre de 2011


Valoración espectadores: 7.00

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Valoración de VaDeCine.es: 7,5

Margin Call (J.C. Chandor, 2011)Título original: Margin Call
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2011 Duración: 109 min.
Dirección: J.C. Chandor
Guión: J.C. Chandor
Fotografía: Frank G. DeMarco
Música: Nathan Larson
Intérpretes: Kevin Spacey (Sam), Paul Bettany (Will), Jeremy Irons (Tuld), Demi Moore (Sarah), Zachary Quinto (Peter), Stanley Tucci (Eric), Simon Baker (Cohen)

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EL PODER DEL DESREGULADO DON DINERO

Margin Call es, sintéticamente, el reflejo ficcionado de una realidad profundamente aterradora; pavorosa por la desinformación en la que la ciudadanía vive sumida, espeluznante por el atisbo de los verdaderos titiriteros de la desregulación financiera. Estas vergüenzas vienen reciente y gradualmente siendo denunciadas desde diversos foros periodísticos o en la recomendable y didáctica Inside Job, indudable germen del ideario de Margin Call.

Esta aparente apertura informativa, por oposición al actual borreguismo mediático y social, resulta -o debería- especialmente edificante y agradecida. Y, sin embargo, cuando uno -como en el film que nos ocupa- se acerca a la raíz del problema, se topa de bruces con un testarudo pesimismo, una concepción cíclica de las recesiones económicas y la ineludible sensación de que, en medio de estos lodos, la música suena aún más orquestada por los infames e inamovibles directores de esta burlona charanga.

Pues ahí (como consejeros del otrora esperanzador Obama, si quisiéramos ejemplificar) permanecen los graníticos rostros de la codicia: Summers, Greenspan, Fuld… Sobreviven también –inexplicablemente- el prestigio de las agencias calificadoras, el poder fáctico bancario y, lo que es más deplorable, el credo ideológico que nos condujo hasta este punto. Ni rastro queda del cambio de valores que algunos pregonaron interesadamente y muchos otros realmente aguardamos.  

Este es el descorazonador poso tras el visionado de Margin Call, después de asistir a conferencias o al leer cada mañana la prensa, tanto da. Nada que no supiéramos. El mérito del debutante J.C Chandor, su prometedor director y guionista, reside en plasmarlo en imágenes, en secuencias. Sin embargo, mientras la referencia documental Inside Job ahondaba de manera ejemplar en las causas del problema y sus consecuencias en términos económicos, Margin Call retrata a aquellas personas y su elección. Así, en la noche del controlado hundimiento de un importante banco de inversión, nos acerca a los analistas y directivos de la firma y su prueba moral: exigidos ante una situación límite (liquidar sus activos basura lejos de todo escrúpulo) la avaricia derrotará a una incipiente ética, pues ya lo decía Quevedo: madre, yo al oro me humillo… Poderoso caballero

Florentino-Spacey revisa sus resultados de la última jornada en Comunio.

En un bien construido libreto y con un trabajo actoral reluciente (Bettany, Tucci, Quinto, Spacey…), las líneas de diálogo desgranarán el mensaje, el pensamiento de cada cual en una obra coral en la que los personajes se dibujan con firme corrección. Y si bien es cierto el excesivo subrayado de algunos pasajes, también es justo admitir la perfecta lírica de muchos otros. Valga como botón de muestra la detallada explicación funcional de la construcción de un puente como simbólica oda a una necesaria economía productiva que sustituya la especulativa reinante.

En medio de la noche en que acontece el relato de la notable Margin Call, la fotografía se esmera en potenciar el irrealismo de su terrorífica atmósfera para resaltar el fin del sueño financiero y el comienzo de la pesadilla (o la vuelta a la acallada realidad). Es la resaca del baile de fin de curso, los ahogados propósitos de Año Nuevo… Todo aquí apunta a la desesperanza: la macabra danza de cifras en los espectrales monitores, los oscuros pasillos de la sede central y, sobre todo, el mefistofélico CEO de la firma: un amoral e iluminado Jeremy Irons  descendido de las alturas con el único y definitivo cometido de decidir que la música ha dejado de sonar.

John Tuld (Irons), diabólico híbrido de John Thain (Merrill Lynch) y Dick Fuld (Lehmann Bros.).

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Comentarios (3)
  • Javi

    Ya te contaré cuando pueda verla..

  • barry lyndon

    A mí me gustó bastante. No es una película que te cuente nada que no sabes, pero es una obra de ambientes, sensaciones, personajes...al menos a mí me atrapó y eso no me pasa tan a menudo en el cine. Enhorabuena por la crítica, error humano.

    PD. El parecido de Spacey con Florentino Pérez efectivamente es enorme, como pone en el chiste tras la foto. Ése parecido razonable te lo canté yo en la sala!! jeje

  • Dialoguista

    A mi me pasó algo parecido a lo que dice Barry Lyndon. Me gustó toda la sensación que causa aún cuando en definitiva se la pasan hablando de números todo el tiempo, sin embargo, la peli, llega. El reparto, excelente.
    Saludos!!!

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