Una mujer supuestamente infiel, decide comprar un arma para matar a su marido que es un próspero hombre de negocios, al enterarse este de los propósitos de su mujer decide contratar a un policía corrupto para terminar con la vida de la mujer y del amante, y a partir de ahí empieza una serie de acontecimientos que transforman todo en un caos vodevilesco.

Igual de aburrida que de colorista, con un humor negro con poca gracia, de la que solo se salvan un par de momentos. Una estética muy oriental, una fotografía de la que cabe destacar los contrastes cromáticos y unos personajes muy estrafalarios.

Y poco más, puedo añadir sobre este extraño largometraje, que quizá agrade a los seguidores del cine proveniente de China, o a los admiradores de este director Zhang Yimou.

En el cartel publicitario, pone que esta basada en la película “Sangre fácil” de los Hermanos Coen, he de reconocer que ahora mismo no recuerdo si la he visto, los que la hayan visto, seguramente harán sesudas comparaciones entre ambas películas.

Yo personalmente prefiero otros trabajos de este director, entre los que se encuentran Hero o La casa de las dagas voladoras.