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El Secreto de sus Ojos
Escrito por Error Humano   
Lunes, 28 de Septiembre de 2009


Valoración espectadores: 8.56

El Secreto de sus Ojos (Juan José Campanella, 2009)

Valoración de VaDeCine.es: 8,5

El Secreto de sus Ojos (Juan José Campanella, 2009)Título original: El Secreto de sus Ojos
Nacionalidad: Argentina, España
Año: 2009 Duración: 127 min.
Dirección: Juan José Campanella
Guión: Juan José Campanella,  Eduardo Sacheri
Fotografía: Félix Monti
Música: Federico Jusid, Emilio Kauderer
Intérpretes: Ricardo Darín (Benjamín Espósito), Soledad Villamil (Irene Menéndez Hastings), Pablo Rago (Morales), Javier Godino (Gómez), Guillermo Francella (Sandoval), José Luis Gioia (Molinari)
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Trailer


Resulta imposible decir la palabra ‘amor’ sin empezar pronunciando la letra ‘a’. Resulta difícil contar un romance cuando éste nunca comenzó. Así, con estas limitaciones, Juan José Campanella, director de la memorable El Hijo de la Novia (2001), afronta, desde inusual óptica, la narración de un relato de indefinido comienzo y compleja resolución. De este modo, donde las palabras no funcionan siempre se podrá hablar con la mirada, desarrollando historias subterráneas a través de ojos que se escrutan mutuamente.


Soledad Villamil y Ricardo Darín repiten con Campanella
El mismo amor, la misma química.

Basada en una novela de su coguionista Eduardo Sacheri, El Secreto de sus Ojos ensambla una doble trama, crimen y amor, a dos niveles y otras tantas épocas. Así, contradiciendo aquel cantar argentino, aquí veinte años son mucho tiempo, el suficiente como para pensar en los errores u omisiones del pasado.

Acierta plenamente Campanella con el espíritu del film, con ese aroma clásico y no obstante original por situación y momento: Argentina, mediados los 70. Antesala de la dictadura; con la violencia por las calles y la impunidad en el Gobierno. Partiendo de la actualidad y jugando en presente y pretérito, se nos advierte aquí del problema de llevar una vida vacía, tan sólo llena de recuerdos. Dicho así podría parecer precioso, pero no lo es. Y es que las remembranzas no tienen porque ser agradables. Al menos, en Benjamín Espósito (Ricardo Darín) no lo son. A él la memoria sólo le habla de oportunidades perdidas y un asesinato sin resolver o, mejor dicho, sin juzgar. Y resulta curioso cuántas veces amor y justicia alcanzan desembocaduras similares: si no llega ‘el amor’, la gente se amolda a ‘un amor’. Si no existe ‘la justicia’, ¿nos debemos resignar, al menos, con ‘una justicia’?

El inconformista Espósito, oficial de juzgado de profesión e impenitente quijote de vocación, pretende exorcizar sus recuerdos convirtiéndolos en literatura. Así, para este hidalgo, los expedientes judiciales pasados, en concreto los referentes a la violación y asesinato de Liliana Colotto, tornarán en aquellas novelas de caballería que “del poco dormir y el mucho leer, secan el cerebro” que diría Cervantes. Obsesión, diríamos nosotros mundanos.

El cómico Guillermo Francella demuestra en esta cinta su vertiente más agridulce.
Sandoval prendido a una botella vacía.

Sostenido en la solvencia de Darín y Villamil, pero sobre todo en la naturalidad y empaque de sus secundarios (inquietantemente genial Javier Godino), Campanella mantiene un constante in crescendo de compleja realización fílmica, alcanzando en puntuales momentos vuelos de obra imperecedera (aquella visita a la cancha de Huracán). Secuencias que suelen compartir plano con la tremenda humanidad que desprende Sandoval, Sancho de nuestro Espósito, al que presta su cara y alma un magistral e inspiradísimo Guillermo Francella.

En definitiva, todo un compendio de virtudes cinematográficas al que su simplemente correcta resolución al desenlace, con un poco original fundido en negro para cada trama, no debiera restar un ápice de validez. No convendría obviar lo certero de la propuesta, la idónea mezcolanza del thriller policial con el drama romántico, su medido humor. No se puede olvidar la brillantez de sus diálogos, la ambientación y el sutil pulso sociopolítico. Y, sobre todo, siempre tendremos que recordar lo aprendido: que el pasado tiende a volver. Porque el ser humano puede mudar de aspecto, ideas, religión… pero nunca, nunca, cambiará de pasión.

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Comentarios (4)
  • Rolo Tomasi

    Una película que realmente logra tocar la fibra sensible sin resultar empalagosa en ningún momento. Sus personajes son inolvidables y sus diálogos, de una brillantez muy poco vista. Por no hablar de la forma en que mezcla el drama con el humor. Aunque el tono global es muy melancólico, hay momentos en los que me he reído como hacía mucho tiempo que no me reía en el cine.

  • Charlie

    Pr fin una web de cine que merezca la pena. Sobre la película, no es la mejor de Darín, mejor Godino, pero es solvente.

  • vadecine dj

    Una película sin competición. ¿Qué hay malo? Tendría que volver a verla. Y que miedo al final. Se sale.

    Lo que no se sale es que la mayoría del público de la sala llegue con la película empezada ¡¡¡ALGUN@S CON QUINCE MINUTOS DE RETRASO!!!; que se pongan a debatir sobre si la butaca es la de ellos o no cuando los protagonistas ya están hablando y hay butacas de sobra para todos; que lleguen tres cenutrias y tengan que comentar a saber qué era lo que han estado comentando toda la película; que lleguen las tres cenutrias y decidan con media hora de peli que van a comprar algo para comer, baja una y automáticamente vuelve a subir y se sienta y un buen rato después bajen dos para volver con tres bolsones de palomitas y el correspondiente refresco (decir que a una de estas míticas y agradables compañeras de sala más le valdría comer menos palomitas y más uvas y fibra y eso) para obsequiarnos con múltiples crujidos de muelas y maíz. Además, la misma de las uvas y la fibra y eso coge y se pone a mirar mensajes. Impresentable.

    Francamente, después de haber pagado tus cinco euros y medio si la película no llega a compensar todo esto me la bajo y a tomar por saco.

    Viva el scratching!!!!

  • barry lyndon

    Desde luego Godino soberbio. La película es también en ciertos momentos un prodigio, aunque alguna vez toma atajos y soluciones algo facilonas. Eso sí, el sensacional plano-secuencia de la cancha de Huracán es de lo mejor del año. Espectacular. Al igual que el retrato sociopolítico de la época. Un peliculón.

    pd: el maquillaje sí es regulero..mejor el de muchachada nui, jeje

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