Dentro de que La mala educación no es de mis películas favoritas de Almodóvar, hay que reconocer que a nivel formal roza casi la perfección. Además, en mi opinión, el guión es una muestra de la gran capacidad creativa y de la complejidad que ha alcanzado Almodóvar a lo largo de su dilatada carrera. En lo relativo a las interpretaciones, tanto Fele Martínez, como Gael García Bernal no están a la altura del resto de la película, al contrarío que Lluis Homar, que está simplemente magnífico.