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El Castillo de Cagliostro
Escrito por Mr. Sandman   
Lunes, 20 de Abril de 2009


Valoración espectadores: 7.40

El castillo de Cagliostro (Hayao Miyazaki, 1979)

Valoración de VaDeCine.es: 6

ImageTítulo original: ルパン三世 カリオストロの城
Nacionalidad: Japón
Año: 1979 Duración: 110 min.
Dirección: Hayao Miyazaki
Guión: Haruya Yamazaki
Música: Yuji Ohno

 

 

 

Primer largometraje de Miyazaki después de su participación en las series Heidi, Marco y esporádicamente Sherlock Holmes, El castillo de Cagliostro supone la segunda y más popular película en la que se continúan las aventuras del ladrón Lupin III, las cuales habían comenzado también en la pequeña pantalla. En esta ocasión Lupin intenta salvar a una joven princesa que se enfrenta a un matrimonio no deseado, desenmascarar al Duque del castillo del título como falsificador de moneda y descubrir el tesoro ancestral que guarda dicha construcción. Nada más y nada menos. ¿Alguien duda que lo conseguirá?

Era 1979 y el ahora reverenciado Miyazaki estaba haciéndose un hueco en el anime japonés. Para ello dirigió esta película, antes de hacerse con el control total en su propio estudio con Nausicaa. Con el estilo característico de animar los personajes de zapatos grandes como su humor particular, el director realiza un trabajo técnicamente delicioso pero que se ve mermado por lo extraño de la historia que se cuenta, en la cual el protagonista no encaja en un contexto de cuento de hadas europeo. La mezcla de los lugares comunes de la serie televisiva (personajes conocidos, la eterna persecución del detective a Lupin) y el tono policíaco con la trama de princesas y condes malvados no acaba de resultar convincente, por lo que el resultado es una amalgama que se ve con gusto pero no pasa de ser un entretenimiento sin mucho más que aportar.

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Lupin y su compinche

Casi nada se aprecia de las inquietudes oníricas, fantásticas y de amor a la naturaleza que Miyazaki desarrollaría después, aunque algunas pinceladas como esos secuaces de uñas afiladas, el aparato volador (después vendría Porco Rosso) o ese final en el que la Madre Tierra imparte justicia sí que están presentes.

Poco más que un correcto ejercicio dotado de una evidente calidad formal, El castillo de Cagliostro sivió para que una vez demostrado que dominaba el medio como nadie y que tenía un estilo único, Miyazaki estaba preparado para empresas más grandes.

Tags: Miyazaki  Lupin  
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