No la tengo muy fresca, pero la recuerdo con agrado.

Peter Sellers es el auténtico rey de la función, y consigue que sus incidentes en el baño (con el papel higiénico si mi memoria no me falla) o sus sucesivos intentos de cruzar por encima de un mini-lago (¿a través de una pasarela?) sean desternillantes.

Por todo esto, Blake Edwards sigue siendo un grande en esto de hacernos reir, y si encima se alía con su amigo Sellers, la combinación resulta explosiva.

El guateque es una de esas películas que siempre apetece ver.