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Valoración de VaDeCine.es: 9
Título original: Drive Nacionalidad: USA Año: 2011 Duración: 100 min. Dirección: Nicolas Winding Refn Guión: Hossein Amini (Novela: James Sallis) Fotografía: Newton Thomas Sigel Música: Cliff Martinez Intérpretes: Ryan Gosling (Driver), Carey Mulligan (Irene), Bryan Cranston (Shannon), Christina Hendricks (Blanche), Albert Brooks (Bernie), Ron Perlman (Nino), Oscar Isaac (Standard Gabriel), Kaden Leos (Benicio)
Página web Trailer LA ABRUMADORA CONDUCCIÓN DE WINDING REFNUn tipo callado, cuya difusa procedencia e ignoto pasado se adivinan tenebrosos, cuenta, volante en mano, trescientos segundos para pisar a fondo el acelerador de un Chevrolet Impala color plata. Ordinario en su chapa y pintura, violento en su motor, potente en sus adentros. Coche y conductor; cuerpos plateados, indómitas entrañas. Sin preguntas, sin importar para qué, durante esos cinco minutos el vehículo aguardará estacionado, con las llaves en el contacto, a que el trabajo, sea cual fuere, acabe y sus ejecutantes tomen asiento a la carrera. Sirenas. La policía apenas podrá ya vislumbrar las nocturnas luces de la ciudad alejarse en el reflejo de la carrocería.
Concluida su tarea, cerrado el hipnótico prólogo, la reservada existencia del gélido chófer apenas se destilará del propio deshielo de un Ryan Gosling inquietantemente sombrío. De semejante inicio y de la sublime ambientación del film supura el temprano talento de Michael Mann, sus noctámbulos criminales, aquella ciudad agresivamente silenciosa. Sin embargo, Nicolas Winding Refn, lejos de la mera referencia gratuita, hará suya la dirección con firmeza, y como los stunts del cine de acción a los que la película oportunamente homenajea, calculará minuciosamente la distribución de cargas, aferrándose a una conducción sólida, imperturbable, abrumadora. 
El hechizo es absoluto, la estética excelsa, la narración impecable. Y mientras el espectador ansía las respuestas, el compositor Cliff Martínez orquesta un mayor suspense. Winding Refn, taumaturgo de la subyugante función, vería premiada su labor en Cannes y colmados los anhelos de cualquier aspirante a cineasta: Drive es una obra maestra. Así de sencillo. Uno podría creer apresurado el juicio, pero sólo de este modo se puede hacer justicia a un thriller que no solo homenajea a sus referentes, directos u oblicuos, (el citado Mann, la violencia de Cronenberg, las atmósferas oníricas de Kar Wai o Lynch) y a los especialistas cinematográficos, sino que, en una revisión del noir más crudo y hermoso, también exorciza el genio de una nueva gran personalidad para el cine danés. Más americano que Bille August, menos recóndito que Von Trier. Igualmente autoral, soberbio e independiente.
De aquel conductor silente, jamás averiguaremos su ayer o su origen, apenas el impasible rostro tras la máscara. Deberemos, únicamente, como al inolvidable Eastwood de Por un puñado de dólares, juzgarlo por sus actos. Y al igual que sucedía con aquel arquetipo andante, no habrá nombre por el que llamarle. El genérico “Driver” bastará para que Winding Refn nos recuerde que a esta clase de anónimos antihéroes, sólo dejarse guiar por el corazón los hace vulnerables. Convendría pues blindarse el pecho, física o metafóricamente. De lo contrario, uno podría quedar aguardando eternamente un nuevo pestañeo. 
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como sabía yo que te iba a gustar jeje. No veo la firma pero imagino que es del Dr. Manhattan.