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Vincenzo Natali: de El viaje de Simbad a Splice
Escrito por Mr. Sandman   
Martes, 13 de Octubre de 2009


Valoración espectadores: 7.36
Vincenzo Natali durante su masterclass en Sitges
Vincenzo Natali durante su masterclass en Sitges

"No me considero un maestro de ningún modo, me considero más un alumno, por lo que esto no es una masterclass, es una studentclass".


¿Por qué amo el fantástico?

"Mi vida es muy aburrida, nadie querría ver una película sobre mi vida, ni yo mismo. El edificio donde crecí es un bloque gris de Toronto, aburrido y triste. El mundo de la fantasía me da la oportunidad de escapar de esa realidad. Pero no creáis que soy un friki, no llego a tanto, soy un friki nivel medio, nada más. Os voy a contar, por tanto, la historia de un medio friki y su relación con la fantasía".

Una nueva era

"Yo nací el año que el hombre llegó a la Luna, 1969. Ese momento es el primero en el que la realidad y la ciencia-ficción se juntan, un símbolo de progreso. A partir de los 60 hemos vivido en un mundo saturado por los medios de comunicación, así que la realidad y la ficción se confunden, es difícil saber qué es real y qué no. El 69 era el final de la cultura hippie, llegué al mundo en el comienzo de otra era, podríamos decir. Por ejemplo, Yellow Submarine era un símbolo de esa otra generación que quedaba atrás".

Mamá, ¿qué es el futuro?

"Muy prontito ví El Dormilón, de Woody Allen, y me llamó la atención porque fue la primera vez que escuché la palabra 'futuro'. Enseguida fui a preguntarle a mi madre, ¿qué es eso del futuro? Ahí me dí cuenta de que la ciencia-ficción es un género que puede absorber muchas cosas. El dormilón ofrecía un futuro versión años 70 y a la vez era una comedia. La época de mi niñez fue oscura, no se auguraba un futuro positivo debido al Watergate y a la guerra de Vietnam".

El viaje fantástico de Simbad (Gordon Hessler, 1974)
El viaje fantástico de Simbad (Gordon Hessler, 1974)

Descubriendo el fantástico

"La primera imagen que recuerdo de cine fantástico es la de un centauro de El viaje fantástico de Simbad. Me pregunto por qué me fascinaría tanto esta imagen con 3 o 4 años, ¿algo genético, quizás? No tengo ni idea. Lo que sí creo es que cualquier película fantástica hace referencias a sueños y miedos, y no hay otro tipo de películas para niños que haga sentir eso. Por ejemplo, en El mago de Oz, lo que quiere Dorothy es estar en casa, por lo que toca el miedo de todo niño, que es estar separado de sus padres. Por tanto es una película de terror, es la que más miedo me ha dado en mi vida".

"Un poco después descubrí la mitología griega, que se puede considerar la religión antigua. Mi padre me empezó entonces a leer Tolkien y a Costaneda, que de algún modo crean un mundo que es como una religión moderna. Sus trabajos eran muy espirituales a pesar de ser de género fantástico. Por eso para mí el fantástico moderno es como la religión actual, habla de los mismos temas que un libro como la Biblia".

"Esto me lleva a los cómics de la Marvel, con su mitología propia. Me identificaba con ello en vez con los de DC porque los héroes y los dioses eran un fracaso, eran mentira. Nos podíamos identificar con ellos, no eran perfectos, un espejo de la realidad parecidos a los dioses de la mitología griega".

"De pequeño, los pintores surrealistas como Dalí o Magritte, sin entenderlos, definían algo indefinible, utilizando metáforas explícitas, intentando transmitir el mensaje de forma muy directa. Todas estas influencias eran semillitas que tendrían como fruto mi cine".

"Las películas fantásticas que podíamos ver a mediados de los 70 no eran muy buenas, tenían un carácter pasado, como Bigfooot y otras. No es que no hubiera películas de terror y SciFi geniales, sino que yo no podía consumirlas".

Star Wars (George Lucas, 1977)
Star Wars (George Lucas, 1977)

Un nuevo cine: Star Wars

"Todo cambió con Star Wars. La fantasía de los 70 eran distopías, mientras que Lucas ofrecía una utopía en contrapeso a Vietnam y el Watergate, era una vuelta a la inocencia. Comienza con aquello de 'Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana...' Era un visión del pasado, los americanos querían olvidar esos asuntos y volver a la situación anterior. Para mí, como niño de 8 años, me llenaba el vacío de aventuras inocentes, era una mezcla de mitologías de todo el mundo. Todo era muy sencillo. Luke era, básicamente, Moisés, que realizaba un viaje junto a esos seres fantásticos para luchar con Darth Vader que era, más que nada, un lado oscuro de sí mismo. Era algo con lo que todos podíamos conectar porque era global. Conozco a gente de otras partes del mundo y sean de donde sean Star Wars fue un momento importante en sus vidas. A partir de aquí me enamoré del cine, Star Wars es una película que hace que ames el resto de las películas".

El terror

"Desde ese momento me interesaron muchos temas, como el miedo. Tuve dos universos, el del terror y las revistas como Fantastic Monsters, más clásico, y el del terror modernista de Cronenberg. En el clásico Dios existe, es un terror romántico, es cómodo y seguro porque puedes entender lo que pasa. En el terror de Cronenberg no hay Dios, estamos solos, es miedo existencial. El vaivén entre estos dos universos me ha hecho trabajar como trabajo".

"En ese momento descubrí Alien. Yo lo veo como el gemelo perverso de Star Wars, más adulta y aunque con similitudes, va en una dirección completamente opuesta. Con 10 años era demasiado joven para verla, de hecho en Canadá era para mayores de 18. Eso la convirtió todavía en más fascinante, una especie de fruta prohibida".

Los 80

"Los 80 son el comienzo de la era Reagan. El resplandor mostraba ese cambio de los USA liberales a un periodo conservador. Es la primera película en la que me di cuenta que un espacio o entorno podría ser un personaje con mente propia. Representa el final de la infancia, para mí fue una fase de transición a todos lo niveles".

"Spielberg fue el que me enseñó lo que el director hace en una película, que existe alguien detrás de la cámara. En busca del Arca perdida fue la película que me hizo querer ser director de cine. Viví una transición, en esa época en la que cada detalle positivo estaban por encima de los negativos, fue una especie de renacimiento".

Blade Runner (Ridley Scott, 1982)
Blade Runner (Ridley Scott, 1982)

"El 82 fue el año con mejores pelis de verano. Se introdujeron 5 arquetipos de películas que se han ido repitiendo a lo largo de los años. Cada una de ellas es única e irrepetible, inolvidables, una gran contribución al género y todavía con influencia hoy en día. Son Blade Runner, ET, Mad Max, La cosa y Tron".

Vuelta a la distopía

"La estética punk empezó a verse en películas del fantástico como Blade Runner. Volvíamos pues a las distopías, pero esta vez eran cool. Tenía trece años y mi visión del mundo cambiaba rápidamente, así como el mundo en sí mismo y el reino de la fantasía cinematográfica. Esas películas llegaban a sitios intelectuales donde Star Wars ni siquiera intentaba meterse, y yo llegaba allí como resultado directo también de los avances tecnológicos como el VHS, que hacían que yo pudiera tener acceso a películas de mayores de 18 años. Además, hubo tres libros que por aquella época me ayudaron a ampliar mis horizontes. Estos libros son La naranja mecánica, El señor de las moscas y 1984. Mi visión del mundo cambió a una más paranoica, es lo que pasa cuando vas a un colegio anglicano sólo para chicos".

"Los maestros surrealistas como Kafka o Dalí me enseñaron que había formas nuevas de contar historias, de expresarte. Otro arte que cambiaba muy rápido eran los cómics, estaban empezando a asumir contenidos intelectuales. Gente como Alan Moore en Watchmen cogían arquetipos y los revisaban, cambiándolos completamente. Me acercaba a los 16 y entonces descubrí Cabeza Borradora, que es la peli que mejor representa para un adolescente su visión del mundo, fue una nueva revelación parecida a la de Star Wars, pero esta vez con el sentido negativo de lo jodido que está el mundo. Por la misma época vi Videodrome, la cual hablaba de sexo, algo muy presente teniendo 16 años. Pero no hablaba de sexo en forma positiva, sino desde el punto de vista del asco, la confusión y sin saber muy bien lo que es".

Videodrome (David Cronenberg, 1983)
Videodrome (David Cronenberg, 1983)

"El cine europeo también me ayudó en mi crecimiento intelectual, al igual que Brazil. En ella se coge el mito de Star Wars y se enfrenta a los de Kafka u Orwell, destruyendo ambos. Eso me hizo odiar a Lucas y Spielberg, me hizo destruir a mis héroes. El proceso se estaba acabando para mí, no creo que haya mucho más, el ciclo estaba cerrado. Todo estaba mezclado y dado la vuelta, era la pescadilla que se muerde la cola, no sé adónde vamos ahora, es una vuelta a lo básico".

El final del ciclo: ¿qué es la realidad?

"Lo importante es ¿qué es la realidad, qué es verdad? La fantasía como género es importante porque es verdad, no está trastocada ni manipulada por la propia realidad. Es paradójico, pero cosas como los documentales son menos reales que las películas, los documentales te hacen ver que estás presenciando la realidad, cuando si habéis hecho un documental sabéis que no hay nada real en hacer un documental. La fantasía no pretende ser real, y llega a la verdad de forma indirecta, por lo que por eso creo que es más verdadera. El digital ha dejado aparte el analógico y el ciclo comienza de nuevo en un mundo digital"
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