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Los americanos siempre ponen sus clásicos a la altura que se merecen. Por eso una joya de la ciencia-ficción como es Forbidden planet tuvo este genial tratamiento como edición coleccionista con motivo del 50 aniversario del estreno de la película. Una lata que curiosamente también salió en el ya extinto formato HD-DVD, en lo que es una prueba más de la evidente importancia que se le quiso dar para su lanzamiento en formato doméstico.
La edición viene presentada en una caja bastante gruesa y de metal (no muy robusto, todo hay que decirlo, ya que es proclive al abollamiento durante su transporte), con una sobrecubierta que indica el título de la edición, "Ultimate Collector's Edition", y los contenidos en el reverso:
Al retirar la solapa de cartón, la caja queda "limpia", con su bonita portada (con el título en relieve, también en los laterales) y la bella imagen de contraportada al descubierto:
Al abrirla, nos encontramos primero con una funda que reúne la película y un sobre de cartón con "lobby cards" (usualmente conocidas como postales). Con los mismos motivos de la caja principal, dicha funda tiene la particularidad de estar acabada en brillo y, al moverla, se observan destellos de color, creando un efecto realmente bonito y muy colorido, en consonancia con el sentido de la propia película:
La película en sí viene presentada en un digipack de tres palas bellamente ilustrado con dibujos e imágenes del film. Contiene dos DVDs: uno con la película Forbidden planet junto a multitud de extras sobre la misma y otro con The invisible boy, película del año siguiente en la que el protagonista es el carismático Robby the robot, que aparecía en aquélla:
Dentro de un sobre de cartón decorado con imaginería de planetas tenemos 17 postales de ambas películas, cada una de las cuales, en su parte inferior, explica o indica la escena en la que se enmarca. Todas son imágenes muy curiosas y tanto el papel (rugoso) como la impresión en general resultan de bastante calidad:
Aparte de otros folletos promocionales de películas de la Warner, esta edición ofrecía a sus compradores la posibilidad de adquirir un póster de gran tamaño con el cartel de la película; lamentablemente, sólo se enviaba a direcciones de Estados Unidos. Lo más curioso viene con el siguiente flyer: ¡la posibilidad de adquirir al mismísimo Robby the robot! Una réplica casi perfecta, por supuesto a escala real, para tener a un fiel compañero de habitación a quien saludar todas las noches, orgulloso de su presencia, antes de irte a dormir. Del precio mejor no hablamos, claro...:
Pero como las posibilidades de adquirir un robot a tamaño natural son más bien escasas, siempre nos quedará la opción de disfrutarlo en miniatura, gracias a la pequeña figura que viene muy bien protegida y convenientemente encajada en la parte inferior de este cofre. Fabricada en plástico duro, tiene multitud de detalles que la hacen realmente conseguida con respecto a su original del film, pero sobre todo, resulta un juguete de lo más entrañable de sostener entre las manos:
Una edición sencillamente brillante de este clásico de la ciencia-ficción. No puede faltar en la estantería de cualquier amante del género que se precie de exhibir su fetichismo por el mismo.
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Me quedo, sobre todo, con lo entrañable que es sostener el juguete. Genial artículo y genial edición, Doctor