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Adaptaciones literarias: la polémica
Escrito por Barry Lyndon   
Jueves, 30 de Octubre de 2008


Valoración espectadores: 8.00

Adaptaciones literarias. La Polémica

No es la primera vez, ni con total seguridad será la última, que tratamos este tema en nuestra web. Cine y literatura. Una antigua polémica surgida con la primera adaptación de una novela al celuloide y continuada hasta nuestros días, circunstancia ésta que habitualmente ha acabado con la comparación entre ambas muestras artísticas sin remedio.

Desde los primeros pasos del novedoso séptimo arte, éste ha tenido que enfrentarse, ante la grandiosidad de sus hermanos mayores, a la insinuación de su pura y única naturaleza de espectáculo, negándosele en ocasiones incluso la consideración de arte con mayúsculas. Hoy en día, y remitiéndonos a la definición de arte, entendido como “actividad mediante la cual el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de recursos plásticos, lingüísticos, sonoros, o mixtos.”, queda claro que es indiscutible su asociación a los clásicos: arquitectura, danza, escultura, pintura, música y literatura.

Sin embargo, el cine, conformado por la unión de varios artes y novedoso en muchos aspectos, jamás ha conseguido huir con totalidad de la comparación popular del contenido de sus historias con la complejidad de la obra escrita. Todos hemos escuchado la chirriante frase acerca de una adaptación, y que motiva mi artículo, “me gustó más el libro”. Sobre esta ligera afirmación, pienso, podríamos ampliar la cuestión a varios debates. El primero de ellos es el que se refiere a la simple comparación de ambos. Arte contra arte. Hablamos tranquilamente de una novela y de su adaptación a la gran pantalla como un hecho que puede ser sometido a una balanza. Jamás se nos ocurriría sopesar el Guernica de Picasso con la Novena Sinfonía de Beethoven, o la Mezquita de Córdoba con El Pensador de Rodin. Sin embargo, no dudamos en comparar el libro con la película. “Narran la misma historia”, diría un defensor de la contrastación. Comprensible planteamiento, aunque bastante desacertado en mi opinión. Queda claro que el guión es una parte vital dentro de un film, no obstante es efectivamente eso, una parte, una pieza más de un todo, muy diferente en contenido y forma a un encuadernado de páginas de papel. Invito a la sólida reflexión sobre ello.

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Es obvio que recrear globalmente una novela de 800 páginas, repletas de detalles expresados en millones de palabras, es completamente imposible dentro de un metraje normal de apenas dos horas. Esta circunstancia nos lleva a la siguiente y no menos importante cuestión: ¿qué esperamos de una adaptación?. Supongo que esta pregunta es la clave de la mayoría de malentendidos sobre el asunto. Habrá quien busque un mero y, normalmente es este caso, vulgar traslado de la palabra escrita a imágenes; y por otro lado, encontraremos quien demande una representación en la gran pantalla de la esencia de la novela que leyó, separando las historias secundarias de la trama principal. En cualquier caso, no pienso que sea ninguna de éstas la manera más justa de crear expectativas sobre una adaptación, pues lo que hemos de esperar de un largometraje debería ser siempre totalmente independiente de la novela de la que bebe. Es en este punto en el que surge el concepto de "libre adaptación". La defensa de un director, muy conocedor del público, ante la que se le puede venir encima. Una protección que cualquier inteligente realizador utiliza para mitigar los efectos de las erróneas expectativas. Unas palabras que defienden su libertad creativa, muchas veces pagada, y muy bien al escritor, para coger de su creación lo que considere oportuno, añadir elementos que la enriquezcan a su parecer, y eliminar, si así lo ve conveniente, pasajes que pueden no funcionar en pantalla. Partiendo de esas premisas nace el arte, la elaboración de algo NUEVO. Algo que ya no debería ser comparado con los elementos que utilizó como materia prima.

Prosiguiendo con el razonamiento iniciado, todos estaremos de acuerdo en que, como artes distintos que son, el cine, más entregado al espectáculo concentrado en poco tiempo, debe superar barreras que la literatura no ha de saltar. Debe deslumbrar de una manera muy diferente a la forma que tiene la literatura de asombrar, siendo éste incapaz, por su naturaleza, de satisfacer como lo hace un libro las exigencias del lector, y viceversa en el caso de una novela para un espectador. Partiendo de esta clara premisa hemos de convenir que es lógico variar y adecuar los elementos para conseguir que estos funcionen dentro de su terreno. He aquí una de las razones que defienden su diferencia y su total independencia. Es obvio que hay elementos que funcionan en un libro y que, sin embargo, resultan extremadamente inadecuados en una película, siendo éste el motivo de su variación o incluso eliminación por parte del director. Así pues, no es difícil encontrar adaptaciones en las cuales mueren personajes que no lo hacen en el libro, se añaden nuevos que no aparecían, o son modificadas sus acciones; algo que un espectador ha de calificar a posteriori, como positivo o negativo dentro de film, sin que una razón de peso para renegar de estos hechos sea que no suceden en la novela.

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Volviendo a la frase que inspira estas líneas, “me gustó más el libro”, y tras haber expuesto algunas de mis ideas sobre el asunto, ¿no cabría preguntarse si no se trata más bien de una cuestión de preferencia de la literatura sobre el cine?, ¿no debería ser modificada, en todo caso, esa afirmación por la más coherente: “me gustó más la historia contada en el libro”?. Es más, para alguien como yo, que disfruta más del séptimo arte, ¿sería acertado manifestar que alguna película es mejor que el libro del que procede su guión? (ejemplo inverso y popularmente reconocido como tal es el de El Resplandor, novela de Stephen King y película de Kubrick). Mi respuesta es clara: NO rotundo.

Por tanto, y concluyendo, opino que sólo hay cabida para hablar de buenos y malos libros, así como de mejores y peores películas, dentro de lo subjetivo que resulta esta clasificación, claro está, sean o no adaptaciones de la literatura al cine, o viceversa, que también existen ya. Pienso además que nunca, y alguna vez lo he escuchado, un pésimo largometraje daña a una gran novela, como creo queda explicado tras mis reflexiones, pues una lamentable obra cinematográfica sólo se descalifica a sí misma. Como siempre, y es desde luego muy enriquecedor, el debate continuará durante años. Desde estas líneas e invitando a ello en VaDeCine.es, concluyo mi particular pensamiento en voz alta sobre el tema, sirviendo este artículo, espero, como punto de partida. ¿Y usted qué opina?.     

Tags: libro  adaptacion  
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Comentarios (8)
  • agente cooper

    Yo creo que te posicionas con igual radicalidad que aquellos a quienes enfocas con tu artículo.

    Son tan comparables, a mi entender, El Pensador de Rodin y La Mezquita de Córdoba como Una Conejita en el Campus y Matrix. Sin embargo, nosotros mismos las comparamos, les ponemos en una escala del 1 al 10 donde todo cabe. La única diferencia es donde ponemos el límite a la comparación: en un determinado tipo de arte o en el arte en general?

    Es cierto que el guion es una parte de un film. Pero también es verdad que es, quizás, la más importante en general. No conviene devaluar su valor porque convenga.

    En una adaptación, creo que se establece un vínculo, un elemento común que permite su comparación, al menos a ciertos niveles que no dejan de ser importantes. Estoy contigo en que hay que hacer un ejercicio de autoafirmanción para valorar la obra que te llega más tarde (pongamos una peli de la que has leído el libro) de una manera más o menos independiente, pero no menos cierto es que la comparación se puede usar como elemento útil para aquellos que se encuentren en tu misma situacion (también han leido el libro). Así, puedes expresar el contraste que para tí supone lo que leíste y te provocó, y lo que ahora ves y te provoca. Por supuesto como un elemento más en tu "crítica", no como un todo. Pero desde luego no estoy de acuerdo en erradicarlo porque haya que considerar una adaptación como un elemento totalmente independiente de la obra literaria...

  • Agente Cooper

    ...Es trivial que la propia palabra "adaptación" elimina esa independencia.

  • barry lyndon

    Comprendo y respeto tus planteamientos, aunque no creo radicalizar ni posicionarme tanto, desde luego no a favor del cine, sino de la independencia de ambos artes. El guión es muy importante, sí. Es más no enfoco el artículo exclusivamente a ningún sector, si no a todos. En cuanto a la mezquita y el pensador, sigo pensando que comparar una escultura y una obra arquitectónica no es muy adecuado. Ni siquiera creo que tú compararas a Casillas con Van Nistelrooy, y podrían ser más parecidos; en todo caso lo podríamos hacer con Gorka Iraizoz (Buen portero, por cierto),o con Valdés (menos bueno...). Claro, que puedes decirme que para la entrega del Balón de Oro no se hace esa distinción..... en fin..De cualquier manera y como esperaba el tema trae cola.

  • Error Humano

    La comparación en inevitable en películas creadas únicamente para llevar al cine un best-seller, atrayendo al cine a los lectores del libro y a los que no lo leyeron por pereza. Ejemplo: El Código Da Vinci.

    Sin embargo, comparar adaptaciones libres tan prodigiosas y novedosas como Apocalypse Now, con su referente El Corazón de las Tinieblas es un clamoroso error. Sin duda, obras independientes, y grandes, por cierto.

    Por tanto, sin radicalidad, me parece que hay casos y casos. Pero veo que lo que te irrita más la vulgarización de la comparación que la misma comparativa en si. En otras palabras, odias a los idiotas que sueltan la frase hecha cuando no sabrían distinguir una novela (ni película) buena aunque se la hagan leer (o ver) diez vidas seguidas.

    PD/ Con respecto a lo comentado por el Agente Coop sobre las puntuaciones de los films, está claro que es absolutamente arbitrario y frívolo puntuar numéricamente las películas, pero igual que es evidente que el Guggenheim arquitectónicamente tiene más valor que la Casa de la Cultura de mi pueblo, también es obvio que cualquier film medianamente logrado es superior a la Conejita en el Campus (por alusiones).

  • barry lyndon

    totalmente de acuerdo con la apreciación de tu primer párrafo , error humano, y con el resto sin duda tb. Me has captado bastante..(será la sangre).Esa puntualización que haces en casos como el código da vinci es muy válida y acertada...y quizás debería haberla incluido en el artículo.. aunque es que eso sí que es hamburguesería barata cinematográfica que atrae al mismo tipo de "lectores-espectador es". Más producto que arte..ahí sí.

  • CapitanPichurro  - solo una anecdota

    El escritor francés Boris Vian intentó intervenir en la adaptación al cine de su novela "Escupiré sobre vuestra tumba" (genial novela, la película no la he visto) y no le dejaron. Lo más interesante del caso es que murió en la butaca del cine en el pre-estreno de la cinta por ataque al corazón.

  • barry lyndon

    jajaja , o de la juerga que se metió la noche de antes con los derechos de autor que le pagaron, jeje

  • agente cooper

    Vian era muy de juergas, con o sin derechos. Muy buen gusto el del tal pichurro loco. Yo ando con "Que se mueran los feos."

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