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Érase una vez... Almería
Escrito por Rolo Tomasi   
Lunes, 28 de Julio de 2008


Valoración espectadores: 7.53

Érase una vez... Almería

El pasado fin de semana del 6 al 8 de junio, tuvo lugar en Almería el Rolling Roadshow Tour, donde se proyectaron las películas de la Trilogía de dólar en los mismos escenarios naturales donde se rodaron. VaDeCine.es no faltó a la cita y aquí tenéis la crónica del evento.

Hay muchas personas a las que les gusta el cine pero muchas menos que realmente lo vivan. Dos de ellas son Tim y Karrie League, organizadores del Alamo Drafthouse Cinema's Rolling Roadshow, un espectáculo de cine ambulante que se dedica a proyectar películas en los lugares donde se rodaron. Para que os hagáis una idea, han organizado proyecciones de Tiburón en Martha's Vineyard o Hasta que llegó su hora en Monument Valley. Increíble. Y encima gratis. Más increíble todavía. Su objetivo no es otro que hacer disfrutar, de verdad, con el cine. La  fórmula mágica del Rolling Roadshow podría ser la siguiente: pelicula mítica + escenario mágico + público entregado = experiencia inigualable. Hasta ahora siempre se había celebrado en Estados Unidos pero Almería ha tenido el gran honor de ser la primera localización del resto del mundo que ha hecho cruzar el charco a este evento para proyectar la insuperable Trilogía del Dólar en su desértico paisaje durante el pasado fin de semana del 6 al 8 de junio.

En VaDeCine.es, en cuanto supimos de su celebración no dudamos ni un segundo en ir. No había excusa posible. A pesar de no poder asistir a las proyecciones el viernes de Por un puñado de dólares ni el sábado a la de La muerte tenía un precio, el Dr. Manhattan y yo decidimos embarcarnos en un viaje de más de 1000 kilómetros en un sólo día entre ida y vuelta sólo para ver El bueno, el feo y el malo, mi película preferida de la trilogía. Creíamos que estábamos cometiendo una pequeña locura, pero al llegar allí vimos que no éramos los únicos, ni siquiera los más locos, ya que había gente que había viajado desde Texas o el Reino Unido con la misma intención (me imagino que, como para cualquier guiri que se precie, las ganas de disfrutar de la cerveza española también tuvieron su parte de culpa en la decisión).

Mucho ha cambiado el paisaje en los más de cuarenta años que han pasado desde que se estrenó Por un puñado de dólares. Hoy no resultaría tan fácil rodar en esos campos, repletos de invernaderos, las espectaculares panorámicas que nos regaló Sergio Leone en sus películas, y que le sirvieron para revolucionar el concepto de western y dar la puntilla casi definitiva a la visión americana del género más americano de todos. Sin embargo, ese pasado todavía se deja sentir a cada paso con los restos que dejó la decadencia de la industria del cine en forma de antiguos decorados reconvertidos ahora en parques temáticos, como mostró Alex de la Iglesia en 800 balas. Se nota la nostalgia de otra época, abundan los carteles que recuerdan la historia cinéfila de los pueblos de Almería, existen pequeños museos con reliquias como el revólver de Clint Eastwood y no resulta difícil encontrar a habitantes de la zona deseosos de contar recuerdos y anécdotas de aquellos rodajes. No cabe duda de que Almería es unos de los grandes platós que ha tenido el cine a lo largo de toda su historia. Una razón más que convincente para servir de anfitriona al Rolling Roadshow.

Cartel de Dólar
¿Se os ocurre un nombre mejor para un pueblo de Almería?

La proyección de El bueno, el feo y el malo tenía lugar en el Cortijo del Fraile, cuya historia traspasa los límites del cine ya que en ella ocurrieron los hechos reales que García Lorca dramatizó en Bodas de sangre. Cuando llegamos, nos encontramos con un edificio en ruinas, casi destruido. La antigua capilla y la cripta que se encuentra debajo de ella le confieren un aspecto fantasmal que lo convertiría en un escenario perfecto para una de las representaciones de Cuarto Milenio. Hay zonas que están rodeadas de cintas protectoras que impiden a los visitantes acercarse demasiado debido al peligro de derrumbes. De todas formas, tampoco hay mucho más que ver, el interior se encuentra derruido y apenas quedan un pocos trozos de muro en pie. El cortijo se encuentra en tal mal estado que el aforo, ilimitado en las proyecciones de los días anteriores, se ha reducido a 150 personas para evitar problemas.

Nada más llegar, nos encontramos con Alejandro, un joven de la zona que se encuentra rodando un documental sobre el evento. Los dos noches anteriores ha estado en las proyecciones de Por un puñado de dólares en el Cortijo del Sotillo y de La muerte tenía un precio en Los albaricoques. Cuenta que fueron todo un éxito y nos empieza a poner los dientes largos comentándonos la gran experiencia que supone ver La muerte tenía un precio en la misma plaza donde se rodó su duelo final. Si ya estábamos deseando que empezara la película, ahora estamos más impacientes todavía pero, desgraciadamente, aún quedan más de dos horas para que llegue la hora prevista de comienzo. Un gesto de preocupación se nos pone en la cara cuando nos comentan la posibilidad de que se suspenda la proyección debido al fuerte viento que sopla en la zona. Cruzamos los dedos para que el viento amaine y nos deje disfrutar de Clint Eastwood y cía.

Poco a poco, la gente sigue llegando ajena a esta circunstancia, las columnas de sonido se van levantando, se colocan las sillas, los técnicos comienzan a preparar el proyector con mucho cuidado puesto que la copia de la película pertenece ni más ni menos que al mismísimo Quentin Tarantino. De hecho, estaba prevista su presencia como presentador del acto pero la preparación de su Inglorious bastards no se lo ha permitido. Nacho Vigalondo será su sustituto. Un rato después surge un nuevo problema, esta vez con el proyector. Ya no nos quedan más dedos que cruzar.

Cuando llegan las nueve, parece que no habrá problemas para que se proyecte la película. Nuestros ruegos han sido escuchados. La película debería estar a punto de comenzar pero habrá que esperar ya que todavía hay demasiada luz. De echo, la pantalla hinchable ni siquiera está preparada, pero eso es algo que se solucionará poco después con uno de los grandes momentos de la noche: empieza a sonar Así habló Zaratustra y la pantalla se infla poco a poco como si del monolito de 2001 se tratara. Podéis verlo en el siguiente video, grabado por Raúl Navarro
:

Rolling Roadshow Almería 2008

Ya queda poco para que empiece el espectáculo. Mientras tanto, hablamos con Sebastian Haselbeck, fundador de la web The Spaghetti Western Database, la base de datos más completa acerca del género. Nos cuenta su opinión acerca del spaguetti-western. Es su género preferido "porque es justo lo contrario del western americano. Los spaguetti-western no son tan limpios, no siempre hay un héroe. Son sucios, siniestros, violentos y con mucho más estilo. Los primeros planos, la música, los hace mucho más divertidos que los westerns americanos". Nos comenta su admiración por otros directores del género aparte de Leone, como Sergio Sollima, Sergio Corbucci o Damiano Damiani. Cuando le decimos que la mayoría de ellos están olvidados por el gran público, no está de acuerdo ya que "gracias al DVD, muchas de sus películas están editadas y la gente joven está volviendo a disfrutar con ellas". Sin embargo, ya hace mucho tiempo que el western pasó de moda y hoy día apenas se hacen películas del oeste en América y menos todavía en Europa. Justifica este hecho porque "se hacían demasiados, el mercado estaba saturado. Explotaron todas las ideas. Además, a mediados de los setenta, el género se comenzó a parodiar a sí mismo con películas como las de la saga de Trinidad", pero su deseo sería que se volvieran a hacer películas de este tipo, "hoy en día, Hollywood hace muchas películas aburridas, deberían volver atrás y producir películas tan divertidas como éstas" aunque también reconoce que "no todas lo eran, pero sí algunas".

Después de que Sebastian vuelva a su asiento, Nacho Vigalondo toma el micrófono y hace una breve presentación de la pelicula. Cinco minutos más tarde, el proyector se enciende. La inconfundible música de Sergio Leone comienza a sonar y la gente, a aplaudir. El color rojo de los títulos de crédito invade la noche en el Cortijo del Fraile. Las apariciones de Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee van Cleef se acompañan con sonoras ovaciones pero la mayor, sin duda, es la que se lleva Ennio Morricone cuando su nombre aparece en la pantalla. Nunca en la historia del cine una música ha estado tan asociada a una película. Sólo la música de títulos como Psicosis o Casablanca podría hacerle sombra.

Así, entre ovaciones para cada una de las (geniales) presentaciones de Tuco -"el feo"-, ojos de ángel -"el malo"- y el rubio -"el bueno"-; comentarios de la gente de la zona acerca de los vecinos que aparecen en la película; y algunos momentos de preocupación debido al fuerte viento y que incluso nos hace temer que la película se tenga que proyectar contra la fachada del cortijo, llega uno de los momentos más esperados de la noche. "El bueno" se encuentra al borde de la muerte después de la tortura a la que le ha sometido "el feo" haciéndole caminar durante horas bajo el abrasador sol del desierto. Cuando por un secreto oportunamente revelado al "rubio", éste se convierte en la única opción de Tuco para hacerse rico, a éste no le queda más remedio que tratar de salvarle la vida. En su camino llegan a la misión de San Antonio, que no es otro lugar que el Cortijo del Fraile, y se produce la mayor ovación de toda la noche. Una extraña conexión entre lo que se ve en pantalla y lo que se ve a nuestro alrededor convierte ese momento en algo especial, en una especie de reflejo del cine en la realidad y viceversa. Giro la cabeza para ver el camino que en la película están recorriendo en diligencia Eli Wallach y Clint Eastwood en ese mismo momento y no puedo evitar imaginármelos conduciendo realmente hacia nosotros. Es inevitable sentir una emoción especial, distinta a ver la misma película en cualquier otro lugar, que hace que valga la pena cualquier esfuerzo que se haya hecho para venir a ver la película.

Alamo Roadshow Almería - El bueno, el feo y el malo
Pasados esos momentos de emoción, el frío va haciéndose sentir de forma cada vez más intensa y más teniendo en cuenta que en nuestros planes no se encontraba pasar frío en Almería un 8 de junio, sobre todo, después del calor que había hecho los días anteriores. Aún así, el magnetismo de la película hace que nos olvidemos del frío tanto como era posible. El duelo final se acerca mientras los protagonistas son testigos de la guerra de Secesión que sirve de fondo a sus aventuras. Tuco descubre, casi por casualidad, el cementerio donde está enterrado el cuantioso dinero por el que está dispuesto a olvidar su odio hacia "el bueno". Comienza a correr como una enamorada corre camino de su amado. La música de Morricone da una intensidad a la escena que nos pone la carne de gallina. Por fin encuentra la tumba donde se enconde el tesoro pero conseguirlo no será tan fácil. "El bueno", "el feo" y "el malo" tendrán que ganárselo en un largo duelo final. Leone, con sus primerísimos planos, tanto a las caras de los personajes como a los revólveres, y la música de Morricone una vez más, hace que la tensión casi se pueda cortar con un cuchillo. Los disparos resuenan en la noche y la astucia del personaje interpretado por Clint Eastwood consigue el botín. De la boca de Tuco salen las palabras "son of a dirty..." justo cuando un oportuno quejido de armónica deja la fase inacabada, se oye la última ovación de la noche y el "The end" aparece sobre la pantalla. Abajo podéis ver el video:

Minutos finales de 'El bueno, el feo y el malo' en Almería

Medio congelados, rápidamente nos levantamos de nuestros sitios y corremos hacia el coche para refugiarnos del frío. Ahora ya sólo queda tomarse unas cervezas, con sus correspondientes pinchos, en el Hostal Alba - un auténtico museo del spaguetti-western - y hablar con los muchos aficionados que allí nos hemos reunido. Así, completamos una gran experiencia. Ya sólo nos queda suplicar a Tim y Karrie Leage que nos vuelvan a visitar dentro de poco. Sería genial poder disfrutar de películas tan grandes como Lawrence de Arabia en la misma Almería, o Doctor Zhivago en Soria. Más que genial, sería mítico.

Tags: Alamo Roadshow  bueno  feo  malo  Almería  
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Comentarios (6)
  • Dr. Manhattan  - Una experiencia única

    El texto describe a la perfección lo que allí vivimos, al detalle. Pero ni que decir tiene que por mucho que leáis nunca podréis sentir la vivencia que nosotros experimentamos, y que sin duda vuelvo a recordar inmejorablemente cuando leo esto.

    Algo muy grande (la experiencia y la crónica que refleja la misma). De verdad.

  • barry lyndon

    vaya pasada. como admirador de Clint y el spaguetti western, me hubiese encantado vivir eso.. Me parecen unas pelis que en pantalla grande no he tenido la ocasión de ver y debe ser algo absolutamente deslumbrante. Los "primerísimos planos" de Leone en el cine es algo que tengo que disfrutar algún día.

  • Sebastian  - Saludos

    Gracias para el entrevista! Muchas gracias de los gringos de Spaghetti-western.net

  • error humano  - Abrumador visionado

    Sin duda, una gran idea la de los tales Tim y Karrie. Imaginénse también ver La Dolce Vita junto a la Fontana di Trevi, Conan en la Ciudad Encantada de Cuenca o, por que no, El Día de la Bestia bajo las antiguas Torres Kio. La magia del cine en sinergia con el poder de las localizaciones, sin duda, un abrumador visionado ha de apoderarse de ti.

  • Mr. Sandman

    Gracias por las narraciòn, casi me he visto deseando que se fuera el viento para poder ver la peli...
    No te olvides de ver El Ataque de los Clones en Sevilla, jajajaja!!!

  • Antonio  - La muerte tenia un precio

    Querido hamigo soy el Actor niño de la muerte tenia un precio y el buen el feo y el malo, y algunas mas, si te gusta tanto esas peliculas te puedo mandar fotos mias de la pelicula.
    Mandame tu Email.

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