VaDeCine.es: Tu magazine on-line sobre cine con críticas, entrevistas y artículos.

     

Listado de videoteca por letra inicial

La Princesa Mononoke
Escrito por Rolo Tomasi   
Viernes, 24 de Abril de 2009


Valoración espectadores: 9.15

Valoración de VaDeCine.es: 9

Cartel de La princesa MononokeTítulo original: Mononoke Hime
Nacionalidad: Japón
Año: 1997 Duración: 133 min.
Dirección: Hayao Miyazaki
Guión: Hayao Miyazaki
Fotografía: Atsushi Okui
Música: Joe Hisaishi
Intérpretes: (voces) Yôji Matsuda (Ashitaka), Yuriko Ishida (San), Yûko Tanaka (Lady Eboshi)

Trailer


Años antes de que el cambio climático se convirtiera en el tema preferido de los informativos y todo el mundo se atreviera a dar su propia opinión sobre el asunto (incluido el primo de Mariano Rajoy), Miyazaki ya mostró, a su manera, las causas y consecuencias de esta situación. No obstante, reducir La princesa Mononoke a una especie de versión animada y fantástica de Una verdad incómoda (Davis Guggenheim, 2006) sería no sólo pecar de simplismo sino un error mayúsculo puesto que se encuentra más cerca de El incidente (M. Night Shyamalan, 2008) que del documental de Al Gore. Más allá de la etiqueta de ecologista, con ella el cineasta japonés consiguió la obra definitiva sobre la relación entre el Hombre y la Naturaleza.

Ashitaka y su fiel Yakull

La princesa Mononoke resulta, ante todo, una lúcida reflexión acerca de cómo los humanos no percibimos la Naturaleza como un aliado sino más bien como un rival al que es necesario derrotar para avanzar en nuestro desarrollo. Y para ello, a la manera de los grandes relatos literarios, recurre a la mitología, es decir, explica la realidad a través de un mundo imaginario. Y en cuanto a imaginación pocos pueden igualar a Miyazaki. El japonés nos propone un mundo poblado de animales reconvertidos en semidioses, bosques con vida propia y kodamas, mis criaturas preferidas, como representación de la vitalidad del ecosistema. Todo ello, unido, forma un universo paralelo en el que se puede reconocer nuestro propio presente.

Lejos de la fragilidad con que se suele mostrar a la Naturaleza, Miyazaki la retrata como un ente vengativo, cruel y violento, capaz de dar la vida pero también de quitarla de forma brutal, capaz de revolverse ante las constantes agresiones de los humanos. Como constraste a la insuperable belleza de sus imágenes, La princesa Mononoke resulta turbadora por momentos, como la escena en la que Moro anima a Ashitaka a saltar por un precipicio o la estremecedora batalla de los jabalíes en la ciudad del hierro. Ante todo, a Miyazaki le interesa resaltar que la Naturaleza no se mantiene inmóvil ante los actos de los humanos sino que reacciona en sentido contrario, aun siendo consciente de que su esfuerzo le costará un gran sacrificio, ya se le ponga el nombre cambio climático o cualquier otro.

La princesa Mononoke rodeada de kodamas

A pesar de mostrar a los humanos y a la Naturaleza como fuerzas opuestas durante todo el metraje, la principal conclusión después de su visionado es que la única posibilidad de salvación tanto para uno como para otro es la reconciliación entre ambos. En este aspecto, La princesa Mononoke resulta una película tremendamente optimista, pues apuesta por la buena voluntad de las dos partes, especialmente por la de los humanos, representada por Lady Eboshi, que no actúa de mala fé sino, más bien, con ignorancia, inconsciente de las terribles consecuencias que pueden acarrear sus irresponsables actos. En la misma línea, se agradece la falta de maniqueísmo en los personajes, todos ellos retratados de forma ambigua, y que consiguen sembrar en el espectador una semilla de empatía, por pequeña que sea.

Más allá de cualquier reflexión, La princesa Mononoke resulta una historia disfrutable como puro entretenimiento, pues su pulso narrativo es, a la vez que pausado, vibrante. Las escenas de acción están contadas con un innegable sentido del espectáculo pero sin dejar de lado la sensibilidad por sus protagonistas. En conjunto, deja un regusto a gran cine, haciendo olvidar que estamos viendo dibujos animados puesto que, al fin y al cabo, la películas imperecedoras lo son independientemente de que sus protagonistas sean de carne y hueso o de lápiz y papel.

Compartir
Comentarios (0)
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Crea tu usuario pulsando este enlace.
 
VaDeCine.es en Twitter VaDeCine.es en Facebook
Críticas