Valoración de VaDeCine.es: 6.6
Título original: Spider-Man 2 Nacionalidad: Estados Unidos Año: 2004 Duración: 127 min. Dirección: Sam Raimi Guión: Alvin Sargent (Historia: David Koepp, Alfred Gough, Miles Millar. Cómic: Stan Lee & Steve Ditko) Fotografía: Bill Pope Música: Danny Elfman Intérpretes: Tobey Maguire (Peter Parker/Spiderman), Kirsten Dunst (Mary Jane), James Franco (Harry), Alfred Molina (Doctor Octopus), Rose Mary Harris (Tía May), J.K. Simmons (J.J. Jameson) Página web Trailer
Asumida la limitada capacidad de Raimi para guiar a Spiderman mucho más allá del mero entretenimiento, asistimos resignados a una segunda aventura arácnida con más posibilidades cinematográficas de las exprimidas. Y es que tras disfrutar la espectacular progresión técnica de sus efectos especiales, nos queda cierto sabor a lejía ante la oportunidad perdida de ver al héroe saltar más alto en la gran pantalla.

Plenamente olvidada la rudeza digital de la primera entrega, la seductora recreación motriz del Hombre Araña deslumbra en cada secuencia de acción. Un resultado, en este aspecto, plenamente satisfactorio y por fin acorde al ágil magnetismo del enmascarado. De igual manera, la aparición de uno de sus más célebres enemigos, el Doctor Octopus, resultaría verdaderamente asombrosa. La exhibición tecnológica demostrada en cada batalla contra sus poderosos brazos mecánicos es de órdago y partida para el equipo de efectos visuales. Un magnífico y arriesgado trabajo técnico que consigue salvar el film, pese a la mediocridad de su deslucido guión.

Nuevamente sobrecargado de interminables sermones, el texto vuelve a fracasar en su esfuerzo por apuntalar el entusiasmo ofertado. Así, el desarrollo de la historia es bastante deficiente pese al gran reparto y acierto en su planteamiento principal: la captación esencial de las dificultades del protagonista para conciliar su identidad secreta con la vida corriente como Peter Parker. Una problemática, omnipresente en el cómic creado por Stan Lee, que consigue identificar al personaje con el lector. Sin embargo, este discurso en el film termina por tornarse cansino y muy repetitivo, destacando negativamente el culebrón hacia el que deriva la relación amorosa del joven con su querida Mary Jane. La notable falta de originalidad formal será otro de los puntos negros a resaltar, encontrando en este convencionalismo el principal mal endémico de la saga. Una reiteración de manidos recursos argumentales que asemeja en demasía los tres títulos de ésta, así como todos ellos recuerdan sospechosamente otros films del subgénero. De esta manera, descubrimos en la temporal renuncia justiciera y pérdida de poderes de Spidey, una evidente similitud con lo sucedido en Superman II, repitiendo en Spiderman III un tránsito del héroe por el lado oscuro que también contempláramos, precisamente, durante la tercera aventura del citado Hombre de Acero.

No obstante, y con sus defectos, resulta innegable la eficacia como correcto film de acción y evasión mental, logrando el aprobado pese a dejarse llevar en exceso por la trepidante energía del protagonista. Un fallo muy común y molesto en el cine de superhéroes, pues no olvidemos que las extraordinarias habilidades son exclusivas de estos y sus enemigos, jamás de víctimas capaces de sostener el peso de su cuerpo sobre una mano tras varios metros de caída. Situaciones evitables y bastante pasadas de rosca que, junto a los habitualmente descuidados trabajos de guión basados en cómic, echan a perder una ocasión más de reivindicar puestos de honor en el séptimo arte. En fin, quizás algún día se supere el tufillo a palomitas ante cualquier temática enmascarada. Mientras se acerca ese momento, no perdamos la esperanza. MATERIAL ADICIONAL: 
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No coincido contigo en que es una oportunidad perdida esta Spiderman 2 (como sí lo es Spiderman 3), sino que la veo como una versión corregida y aumentada de la entrega original.
Cierto que repite patrones (cosa muy frecuente en las pelis de superhéroes) y vemos cómo el héroe da un (pequeño) paso hacia el lado oscuro. Como dices, técnicamente impecable y con un villano ciertamente bueno, Alfred Molina se sale y está en mi top 5 de personajes de superhéroes en pantalla (top 3 de villanos, junto a Magneto y ya sabéis quién).
Una de las mejores películas de superhéroes de la historia, si bien no acaba de atreverse a dar el salto mortal que pide el personaje. Si se hubiera rodado después de TDK otro gallo cantaría.
En Watchmen ya hemos visto que se han atrevido a ponerlo todo en la historia, sin tapujos, esperemos que en la cuarta entrega arriesguen más, so pena de perder dinerito. (Yo la tercera entrega ni la cuento)