Valoración de VaDeCine.es: 3.5
Título original: Transporter 3 Nacionalidad: Francia Año: 2008 Duración: 100 min. Dirección: Olivier Megaton Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen Música: Alexandere Azaria Intérpretes: Jason Statham (Frank Martin); Natalya Rudakova (Valentina); François Berlèand (Tarconi) Página web Trailer
Ay, ¡qué de emociones encontradas me produce esta tercera entrega de la saga de Luc Besson! Bueno, en realidad son sólo dos, pero para una cinta de acción de este tipo ya son muchas. Por un lado, mi yo cinéfilo se da cuenta de que la trama es simplona por no decir que todo el guión cabe en un folio, que es un anuncio de Audi de hora y media y que Jason Statham transmite tanto con su jeta como una patata. En la esquina contraria, el gamberro que habita en mí sabe apreciar la forma de dar y recibir del protagonista, asume que la trama es sencilla ya que no es lo importante y flipa con lo que hacen con el cochecillo, que dado el bajo presupuesto de la cinta (bajo si lo comparamos con una de Hollywood, ya querrían los directores españoles pillar la mitad de lo que ha costado) está más que logrado.¿Cuál de los dos gana? Pues el primero, pero no por tanto.

En esta continuación de las aventuras del transportista más famoso del viejo continente nuestro héroe se ve obligado a llevar a cabo un trabajo que le mantendrá pegado a su vehículo a la fuerza, ya que un dispositivo anudado a su muñeca explotará si se aleja del coche. Esto es todo lo que hay que pillar del argumento para disfrutar la película, ya que este detalle es el que le da toda la gracia, y permite que las piruetas y cucamonas (por decir algo) que realice el Audi sean increíbles. El paso entre dos trailers a dos ruedas es la monda. Por otra parte se intuye cierto sentido del humor en la resolución de algunas escenas (sobre todo una), en la que se guiña el ojo al espectador. "Vaya pila de chorradas te estamos contando pero cómo te lo pasas, jodío", parece decirnos el director. Este último es lo peor de la cinta, el tono CSI de las transiciones entre escenas y el montaje ultrarrápido de la acción pueden llegar a marear. Es verdad que a veces se hace necesario para que no se note el truco, pero aun así es excesivo.

Transporter 3 hay que tomarla como lo que es, no esperar absolutamente nada más. Los objetivos que tiene los cumple, y punto pelota. Entretenimiento para los amantes de los tiros, puñetazos, persecuciones y coches. Todo aderezado con la tía buena de turno y emplazado en Europa. Así que cambiemos las conspiraciones pseudo-ambientales de localización, los mil y un aparatos por un coche y el pelazo rubio por una calva y esto es lo que hay. Un James Bond de andar por casa pero mucho más divertido. Todo aquí funciona mejor que en Quantum of Solace. Por lo menos sabes por qué los personajes van de un lado a otro. Vale, es porque lo dice un GPS, ¡pero es que Bond se mueve por ciencia infusa! Hasta la chica es más guapa.
Dos escenas sobresalen entre tanto mamporro: La pelea en el taller mecánico, con Statham repartiendo incluso con la corbata y la señorita poniendo ojos de caldonga del Este y la caída al lago, con un final que no se toma en serio a sí mismo, lo cual se agradece. Besson sabe perfectamente que es sólo rock'n' roll, pero (de vez en cuando), nos gusta.
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Osea que te ha gustado pero no puedes aprobar el truño, jajaja.. seguro q te lo has pasado como un enano! pero en fin , hay que ser objetivo y así has obrado. Bien hecho.