Valoración de VaDeCine.es: 9.2
Título original: The Dark Knight Nacionalidad: U.S.A. Año: 2008 Duración: 152 min Dirección: Christopher Nolan Guión: David S. Goyer, Jonathan Nolan Fotografía: Wally Pfister Música: James Newton Howard y Hans Zimmer Intérpretes: Christian Bale (Bruce Wayne); Heath Ledger (Joker); Aaron Eckhart (Harvey Dent); Gary Oldman (Gordon)
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Con motivo del especial de Batman, os ofrecemos no una, sino dos criticas de El caballero oscuro. El agente Cooper y Mr. Sandman nos dan sus puntos de vista sobre el gran estreno del verano.
El apogeo del superhéroe por Agente Cooper Es irónico, el círculo se cierra. Batman y El Joker, Alfa y Omega. Cuando Tim Burton presentó al mundo Batman en formato cinematográfico en el año 1989 (olvidemos la versión del 66), fue consciente de que su película suponía un nuevo punto de partida de uno de los géneros más rentables de la historia del cine. Quedó demostrado que el cómic se podía llevar a la gran pantalla sin limitarlo a una mera película de acción. Ese primer Batman no era perfecto ni mucho menos, pero es indiscutible su carácter pionero. La saga cayó en la mediocridad hasta que Christopher Nolan decidió tomar las riendas de la criatura y dirigió la notable Batman Begins, un trabajo que visto ahora bien parece el laboratorio de pruebas donde Nolan tanteó la película que realmente tenía en la cabeza: El caballero oscuro. Han pasado casi 20 años y un buen puñado de superhéroes de todo tipo, y ha sido con los mismos protagonistas, Batman y El Joker, cuando hemos encontrado la película que marca la plenitud, la quintaesencia del superhéroe contemporáneo. Burton lo sabía y su Batman incidía en ello, pero Nolan le ha construido una coraza increíblemente sólida. Jamás ningún director ha sabido construir una película de superhéroes alrededor del bien, el mal y su incierta frontera tan deslumbrante, tan cuidada y con tantos momentos de placer para el espectador.

Comienza la película con esos 6 minutos previamente filtrados en youtube que sirven de presentación a un Joker excelentemente interpretado por Heath Ledger. Un comienzo ejemplar, de ritmo frenético. Sin embargo, Nolan no se deja arrastrar por la cadencia y, tras este prólogo, se toma su tiempo para desarrollar una trama granítica, complicada, y con pequeños flecos que utilizará para discutir una y otra vez sobre la polarización del ser humano, tanto individualmente como conjunto social. Un grupo especial de la policía, dirigido por Jim Gordon (Gary Oldman) bajo la tutela de Batman, junto con el fiscal del distrito Harvey Dent, están arrinconando poco a poco a las tres mafias principales de la ciudad de Gotham. Batman impone respeto en las calles y la seguridad aumenta. De la nada (la sociedad genera monstruos) surge la amenaza en este Joker que de puro psicópata es imprevisible y, por tanto, incontrolable tanto para la propia mafia, que confía en él para acabar con Batman, como para el superhéroe. De este modo, la ciudad se convierte en tablero de ajedrez donde el Joker plantea su desafío: la demostración de que la naturaleza del ser humano está con él y no con Batman. El discurso de Nolan no es ligero. Plantea situaciones no tan desconocidas para nuestra sociedad actual. El carácter anárquico del Joker y su falta de ataduras (nunca se revela un pasado del personaje) permite al director convertirlo en una especie de idealista del mal. Un científico del alma humana que no busca otra cosa que demostrar sus teorías empíricamente, aunque para ello tenga que sumir a toda una ciudad en el más absoluto caos. Puro Hitchcock en la secuencia de los dos barcos (de nuevo el binomio, la elección). Sublime secuencia que tiene todo lo que la película ofrece, mensaje, suspense, acción, personajes, ritmo... Es paradigmática del planteamiento de Nolan, la bondad y la maldad del ser humano conviven, se enmascara una en otra y nosotros vivimos en su frontera, por tanto somos maleables... controlables. Las circunstancias (la realidad, los medios de comunicación, la seguridad) son capaces de llevarnos a uno u otro lado. En mi opinión es esto lo que hace de El caballero oscuro un clásico, es aquí donde entronca con otras obras imperecederas como Sin Perdón o El Padrino. Nuestro héroe no es intachable (otro de los grandes aciertos de Nolan es hacer de Bruce Wayne un playboy de discutible reputación, como en los cómics). Sus actos, en conjunto, son discutibles y llega la duda ¿héroe o villano?.
Me resulta especialmente agradable que la película, cual etapa alpina, tenga cimas y valles, que discurra por estratos muy diferentes y se despliegue sin complejos para cubrir un espacio lo más extenso posible, aunque para ello usurpe una significativa parte del metraje destinado a acción pura y dura para utilizarlo en diferentes diálogos que abunden en el desarrollo de los tres personajes principales, cuatro si incluimos al siempre solvente Gary Oldman, o sirvan para encajar una trama realmente ambiciosa. Pero que nadie se equivoque, como toda película veraniega y de superhéroes que se precie, y aunque transcienda dicho género, el entretenimiento está asegurado. Como si del propio Batman con sus dilemas morales se tratase, Nolan intenta mantener el equilibrio entre el thriller criminal, la diversión y las explosiones, y vaya si lo consigue, entregando un cóctel avasallador y de factura impecable del que cuesta despegar los ojos. El bien, el mal. En definitiva, el ser humano, su esencia. Tú y yo. Batman o El Joker. La dualidad se impone en El caballero oscuro... en todo menos en una cosa. Si su pregunta es si El caballero oscuro es una película buena o mala, no hay frontera difusa que valga. La respuesta es evidente. Nolan ha llegado más lejos que nadie. En el horizonte Watchmen, material precioso de parecidas cualidades, confiemos en llegar aún más alto. Nolan da un (bat)puñetazo en la mesa por Mr. Sandman Un año de brutal campaña viral en internet y móviles. Mil y un pósters y trailers. Heath Ledger muerto en Enero. Los seis primeros minutos disponibles en internet. Estreno en USA un mes antes que en España. Récords de taquilla y críticas estratosféricas. Y, por fin, aquí está. Abróchense los cinturones que allá vamos. Da miedo ir al cine a ver una película que ha levantado tantas expectativas (y en cierto modo las está cubriendo) sin que te asalte la duda. ¿Será tan buena? ¿Habrá afectado todo lo que ha rodeado el film el juicio de los críticos? También hay quien dice que Indy 4 es buena...Pero esta vez no. Nolan no defrauda y entrega la película de superhéroes más madura, inteligente y espectacular de todos los tiempos, sin ningún género de dudas. Pero no nos volvamos locos. Todos los frikis del murciélago queremos gritar a los cuatro vientos que esta vez si, que este es nuestro Batman, que es la mejor peli de la historia y que si tuviera enfrente a El Padrino le metería un batarang por el culo. Pero no. No es perfecta y no hará que tiremos a la basura nuestras copias de Casablanca y Ciudadano Kane, pero trasciende su género para convertirse en un clásico y eso ya es mucho, muchísimo más cuando estamos acostumbrados a superhéroes que en casi ningún caso pueden ser tomados mínimamente en serio.

Y es que como dice el Agente Cooper (ver crítica más arriba), el señor Nolan es muy listo y se guardó un as en la manga para esta secuela, o más bien deberíamos decir que se guardó un Joker. Heath Ledger (aunque nos perdamos media actuación con el doblaje, éste no está mal y es disfrutable) pone los puntos sobre las íes en cada una de sus apariciones como el criminal con la cara pintarrajeada, el cual tiene ya poco de payaso y si mucho de terrorista psicótico. Bromitas y bailecitos los justos (cómete tus palabras, Nicholson). Pero sería un error decir que la película es él, ya que, aunque sea totalmente hipnótico en pantalla, El Caballero Oscuro ofrece tantas cosas que casi llevaría la misma duración de la película enumerarlas. El guión bebe de lo mejor de los cómics (sobre todo de El Largo Halloween y La Broma Asesina), entretejiendo una trama sólida y sin fisuras donde todo es necesario y nada sobra (de hecho Nolan tuvo que cortar 38 minutos de metraje, ojo al montaje del director). La espectacularidad está dada, más que por los FX o las explosiones (que las hay, pero usadas con mucho tino), por la tensión de lo que se cuenta y el ritmo con el que se cuenta, el cual hace que no te despegues de la butaca ni un minuto. Bien es verdad que esto puede llegar a avasallar al espectador o que la última escena de acción puede resultar algo enrevesada, pero no importa, porque de pronto nos descubrimos más emocionados e impactados por las palabras de un malvado o por el diálogo de los protagonistas que por abrumadoras muestras de poderío digital, lo cual se agradece. El climax final es una muestra de cómo redondear los actos de los personajes y cerrar una película en lo más alto argumental y emocionalmente, mostrando el resultado de todo lo ocurrido durante el metraje en cada uno de ellos y dejando al espectador con ganas de mas. Simplemente magistral. Los actores, por su parte, están comprometidos totalmente con sus alias de la pantalla, destacando los que suelen llevar el peso de las secuelas, lo villanos. Eckhart cumple con nota la difícil tarea de mostrar la evolución del personaje que interpreta, sacando las uñas cuando dicha transformación se lleva a cabo. Heath Ledger...qué voy a decir que no se haya dicho ya, está magnífico, crea un sentimiento de amor/odio que hace que cada vez que aparece su cara en pantalla las pupilas del respetable se dilaten. Mención especial merece Gary Oldman, el cual literalmente se sale como el hombre normal, el héroe de andar por casa que sabe los sacrificios que hay que llevar a cabo y las líneas que no se pueden cruzar para hacer prevalecer el bien. El resto, Bale, Freeman, Caine, están bien, cada uno a lo suyo. Por cierto, y sin venir mucho a cuento, ¿qué han hecho con la voz de Bale/Batman? ¿Se come un bocata de piedras antes de salir a combatir el crimen?.

Aquí hay para todos, y ese es el gran acierto. ¿Quieres pasar un rato molón viendo a Batman y sus aparatitos persiguiendo al Joker y liándose a mamporros? Lo tienes. ¿Quieres un Thriller criminal con sus debates morales, sus traiciones y sus interrogatorios? Lo tienes. ¿Quieres una diserción más o menos profunda sobre el espíritu y la naturaleza humana? La tienes. ¿Quieres un drama policiaco de calidad, con buenos personajes y argumento? Lo tienes. Es difícil que alguien no le extraiga algo que le haya gustado mucho de la película. Resultado, segunda película más taquillera de la historia en USA y aquí, veremos... Dos horas y media de puro espectáculo cinematográfico. De acción trepidante unida a una historia sólida e interesante, un ejemplo de cómo no tratar de tonto al espectador y de hacerle disfrutar al máximo y a muchos niveles. Esperemos que en Hollywood tomen nota y se apliquen el cuento. Y, señor Nolan, le está faltando tiempo para ponerse con la tercera...¡queremos más!
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Parece que todas las expectativas se confirman. El cine de superhéroes ha encontrado a su 2001, ya se le puede considerar un género adulto... No sé si voy a poder esperar a la semana que viene a verla... verla en version original con subtitulos en italiano no tiene que estar tan mal, no? :dry: