Valoración de VaDeCine.es: 5
Título original: Iron Man Nacionalidad: U.S.A. Año: 2008 Duración: 126 min. Dirección: Jon Favreau Guión: A. Marcum, M.Holloway, M.Fergus, H. Ostby Fotografía: Matthew Libatique Música: Ramin Djawadi Intérpretes:Robert Downey Jr. (Tony Stark), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Jeff Bridges (Obadiah Stane), Terrence Howard (James Rhodes) Página web Trailer
Imagino a los productores de Hollywood:
-¿Qué toca hoy?
-Adaptación de un cómic.
-Ah, muy bien. Por favor, abran la plantilla de generación de películas de superhéroes.
Iron Man sigue uno a uno los pasos que marcan casi todas las recientes adaptaciones de personajes de cómics. Primero, presentación de un personaje que sufre un episodio traumático y que se convierte en un héroe/antihéroe por obra y gracia de un suceso científico o ciertos aparatos híper-sofisticados. Esta parte inicial, la génesis del protagonista, se supone que es una de las claves ya que nos muestra cual es la motivación que crea al superhéroe, pero ésta es un tanto ridícula e irritante. A saber, el presidente de una compañía de fabricación de armas (Downey Jr.) se da cuenta tras ser secuestrado en Afganistán de que éstas sirven para matar (¿no me digas?). Pero lo que realmente le indigna es que con ellas se puedan llegar a matar americanos, el resto del mundo, según parece, no le importa demasiado. Así que la primera hora de película está solucionada. Cuando nos enfrentemos a la secuela éste será un gran problema, ya que habrá que inventarse algo más original para rellenar hasta la batalla final.
Continuando, tras un periodo de adaptación a su nueva condición, el iluminado deberá enfrentarse a una gran prueba final, lo que en un videojuego sería el monstruo de final de pantalla. Por supuesto, acabará venciendo al malvado y consiguiendo a la chica.
Entre medias, una pizca de humor, un mínimo toque romántico, otro poquito de auto-crítica al modelo de vida americano (lo primero que hace el protagonista tras ser liberado es comerse una hamburguesa), una canción de rock épico para los momentos en los que el personaje aprende a utilizar sus gadgets, un poco de publicidad de Audi y Burguer King, y por supuesto, algunas luchas y explosiones. Es verdad que sabemos perfectamente a qué atenernos con cierto tipo de películas, pero en esta ocasión todo es demasiado previsible y, lo que es imperdonable, aburrido. Resumiendo, si me permiten el chiste fácil, más visto que el tebeo.

Realmente no son suficientes para tomar esta película en serio, pero algunos aspectos de la misma la salvan de la mediocridad absoluta, quedándose un pelín por encima de la media del género. A saber, unos efectos especiales impecables y un Robert Downey Jr. que sale ciertamente airoso de un personaje que no le pega ni con cola. Su tono irónico y de no tomarse demasiado en serio todo el tinglado son lo mejor de las dos horas de metraje.
Para bien para bien o para mal, Iron Man no pasará a la historia del Séptimo Arte. Es una más de una larga serie de productos salidos de la cadena de montaje. Si como reza una de sus frases promocionales: "Los héroes no nacen, se construyen", entonces en este caso, las películas no se filman, se fabrican.
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De acuerdo con casi todo lo dicho arriba, sólo cambiaría una cosa: la nota de la película: un 3 como mucho.
Y para resumir mi opinión, baste una frase que el señor Stark ladra en un momento dado de la película: "Me pone un whisky, tengo un poco de hambre". Frase que dibuja realmente bien no sólo al odioso personaje protagonista -al cual el habitualmente estupendo Downey Jr. no aporta nada destacable, flexionándose a los clichés de los que esta cinta hace gala- sino a la película en sí misma.