Valoración de VaDeCine.es: 5,6
Título original: Teen Wolf Nacionalidad: Estados Unidos Año: 1985 Duración: 91 min. Dirección: Rod Daniel Guión: Jeph Loeb & Matthew Weisman Fotografía: Tim Suhrstedt Música: Miles Goodman Intérpretes: Michael J. Fox (Scott Howard), James Hampton (Harold Howard), Susan Ursitti ("Boof"), Jerry Levine ("Stiles"), Lorie Griffin (Pamela Wells), Mark McArnold (Mick), Jim McKrell (Rusty Thorne)
Trailer
La adolescencia es un período complicado de nuestras vidas, en el que nos vemos horriblemente desgarbados o lamentablemente enanos, nos crecen infames pelos y granos donde antes no los había y las chicas siempre prefieren a los mayores: lo peor para un inadaptado en constante estado de celo.
La mayoría, sin llegar a la exageración estadounidense, en cierto modo lo hemos vivido, excepción hecha de los llamados "populares", que siempre se llevaban a la guapa y para colmo eran invencibles en deportes. Menos mal que ahora conocemos, gracias a la contagiosamente divertida canción/profecía "Campeón" (Ellos, "Ni lo sé ni me importa", 2003), lo que les espera más allá del instituto. En fin, una época de locura para algunos, una locura de época para otros.
Es la que nos ocupa otra de las incansablemente revisitadas comedias adolescentes que retratan dicha etapa, pero con una metafórica particularidad: el inadaptado en este caso descubre aterrado que es un hombre-lobo. Sin embargo, y lejos del esperado convencionalismo, su mutación no le hace más desdichado, sino que lo catapulta directamente al número #1 de popularidad en el High School. La normalidad con la que es aceptado y las primeras transformaciones son realmente divertidas, con momentos que han quedado en el imaginario colectivo de su generación, tales como el peludo 42 de los Beavers machacando el aro o el surfing sobre el Wolfmobile del chiflado colega Stiles. Estas secuencias y la serie de dibujos animados que se emitió debido al éxito de esta nueva incursión de Michael J. Fox en nuestros VHS, hizo que más de uno desease poder transformarse en un licántropo cachondo con gafas de sol y walkman.
Brrrrrrrrrrr ....... JUGÓN!!!
No obstante, no debemos dejarnos llevar por la nostalgia, pues en el fondo el film es tan previsible en su desenlace como el resto de su categoría, incluyendo un aleccionador final que nos incita a alcanzar nuestros objetivos con esfuerzo sin hacer caso a la traicionera fama.
Lo que si tenemos todo el derecho a echar en falta en la actualidad es que, al menos, este tipo de comedias, sin otro afán que el entretenimiento, no sobrepasen jamás la barrera imaginaria de los 90 minutos. En Teen Wolf, como en todas sus comedias contemporáneas, se respetaba esta regla no escrita, consiguiendo no enfurecer al espectador que se ve obligado a presenciar hoy día cómo cualquier memez sobrepasa los tres dígitos de minutaje sin el menor rubor. Ésa es la verdadera añoranza.
|
La típica película del sábado después de comer. ¿Te acordabas de ella o la has vuelto a ver? En el segundo caso, ¡menudo valor! :D