Valoración de VaDeCine.es: 7
Título original: Clash of the titans Nacionalidad: EE.UU. Año: 1981 Duración: 118 min. Dirección: Desmond Davis Guión: Beverley Cross Fotografía: Ted Moore Música: Laurence Rosenthal Intérpretes: Harry Hamlin (Perseo), Laurence Olivier (Zeus), Claire Bloom (Hera), Maggie Smith (Tetis), Ursula Andress (Afrodita), Judi Bowker (Andromeda)
Tráiler
Hubo un tiempo en el que las aventuras de raíz épica -ésas de sencilla pero hermosa emoción, cuando vibrábamos junto al héroe que las protagonizaba e incluso nos creíamos, aunque sólo fuera por un instante, metidos en su propio pellejo-, hacían verdadero honor a su nombre. Lamentablemente, en su mayoría han pasado a mejor vida, para reconvertirse en lo que ahora representa el remake de la película que nos ocupa, Furia de titanes: efectos digitales sin ton ni son, perdiendo de vista que lo más importante de todo esto, en definitiva, siempre ha sido y será contar una historia.

No vayan a creerse que la original Clash of the titans supone un portento de narración y encierra una historia pefectamente dictada por un guión infalible; nada más lejos de la realidad. Sin embargo, y vista hoy día, con la perspectiva que otorga el paso de los años, resulta aún más encantadora si cabe su indeleble inocencia, principalmente adherida a su inofensivo libreto y al recuerdo de los últimos y siempre agradables de ver efectos visuales creados por el maestro Ray Harryhausen; todo ello, en conjunto, le propicia un innegable aire retro que, más que como una herramienta de desprestigio moderno, sirve para contextualizarla de manera inmejorable en su época. De esta manera, la famosa (y aquí adaptada) historia mitológica del joven y apuesto Perseo, hijo de Zeus, quien se ve inmerso, por los caprichos de los Dioses del Olimpo, en una lucha con lo desconocido, únicamente guiado por su valentía y ayudado por la espada, el casco y el escudo que tienen a bien regalarle aquéllos, cobra auténtica vida cinematográfica. Surcando el cielo montado en el hermoso caballo alado Pegaso, enfrentándose y derrotando con esmero y fortaleza a poderosos monstruos y malavenidos enemigos inundados de rencor, toda su misión gira en torno a la esperanza de salvar a su joven prometida, Andromeda, de la temible maldición que pesa sobre ella.

Aun sin poseer una estructura férrea y a pesar de avanzar episódicamente persiguiendo el alcance de los hitos claves del relato sin medir justamente los tiempos, el guión de Furia de titanes se preocupa por reflejar en su interior el sentido puro de la aventura inherente a los hechos que narra; existe un motivo amoroso, hay una predilección por la sorpresa y el entusiasmo natural del personaje protagonista que se traspasan de manera natural al espectador, y cómo no, aparecen criaturas de lo más variopintas y batallas bien planificadas y mejor paridas, todo gracias a la carismática y provechosa imaginación del genio de Harrhausen. Él bien merecería un capítulo aparte donde resaltar todas y cada una de las portentosas virtudes que hicieron (y hacen) posible el mágico disfrute que en cada cinta regala al encantado espectador. Un film, pues, que supone toda una suerte de emoción juvenil en la que el adulto podrá introducirse sin mayor temor ni arrepentimiento, porque apenas habrá lugar para esa desagradable sensación de frustración causada por el vacío de un curioso envoltorio. La sola presencia de la maravillosa stop-motion le despertará un sincero bienestar visual.

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guardo un buen recuerdo infantil de esta cinta. A ver si la reviso.