Valoración de VaDeCine.es: 7.5
Título original: The Dark Crystal Nacionalidad: Reino Unido Año: 1982 Duración: 93 min. Dirección: Jim Henson, Frank Oz Guión: David Odell Fotografía: Oswald Morris Música: Trevor Jones Intérpretes: Animación de Marionetas Página web Trailer
Las marionetas llevan siglos causando fascinación. De hecho, la mayoría de las culturas han sido cautivadas por el encanto de estos hipnóticos muñecos. Unos seres inanimados que, manejados por las sensibles manos del artista titiritero, cobran vida ante nuestros ojos para disfrute de niños y adultos por igual. Un placer visual que, tradicionalmente reservado a pequeñas representaciones teatrales, más tarde gozaría de gran difusión gracias a la televisión. Un extraordinario vehículo para este medio de expresión al que supieron sacar partido muchos creadores, entre los que destaca el imaginativo Jim Henson. No en vano, este marionetista, director y productor estadounidense es el principal responsable de entrañables éxitos como Los Teleñecos o los simpáticos Fraggle Rock. Sin embargo, pese al gran reconocimiento de estos apreciados programas televisivos, sería el interesante largometraje que nos ocupa, Cristal Oscuro, su obra más íntima y querida por el propio autor.

Deseoso de filmar una película enteramente protagonizada por marionetas, Henson, en compañía de su fiel colaborador Frank Oz, ideó este ambicioso proyecto con el que pretendía regalar una obra cumbre, cargada de mística y filosofía, muy alejada de su habitual comedia infantil. Un pretencioso trabajo en el que poder idear un mundo fantástico, completamente original, planteado para captar la atención de todos los públicos. Para ello, y rodeados de especialistas e ilustradores como Brian Fround, los ilusionados directores invirtieron cinco años de trabajo en la completa elaboración del portentoso diseño de producción que define a la cinta. Un excepcional acabado que asombra por su detallismo y generoso derroche artístico. Ambientada en un remoto universo de fantasía, su temática subyacente es todo un clásico de la cultura: la dualidad entre el bien y el mal en un mismo ser. Una idea simbolizada en las dos razas dominantes del mágico mundo sugerido: la de los malvados Skeksis, y la de sus bondadosos opuestos, los Mystics. Dos criaturas muy diferentes, pero unidas por un vínculo milenario marcado por la ruptura de un misterioso cristal. Una eterna lucha en la que se verá involucrada una agonizante raza inferior de aspecto humanoide, los Gelfling, cuyos últimos representantes, Jen y Kira, jugarán un papel fundamental en el restablecimiento de la paz y el tránsito hacia una nueva era.

Irremediablemente deudora de ciertas influencias, sí que hemos de reconocer el empeño puesto en la búsqueda de la innovación. Así, el esfuerzo de Henson y Oz por elaborar una atmósfera inusitada, se ve recompensado con un resultado eficaz que nos sumerge en la leyenda. Un merecido logro que sólo puede llegar tras un sacrificado trabajo de decoración, experimentación con el diseño de títeres y grandes dosis de talento exprimido durante miles de horas de preproducción. Una arriesgada apuesta visual que, repleta de matices, sugiere antigüedad y asentamiento en pantalla gracias a sus múltiples símbolos geométricos, motivos naturales y riqueza de especies vivientes, a medio camino entre el reino vegetal y animal. En definitiva, toda una pieza de culto que, fotografiada por el reputado Oswald Morris en la que sería su última película, consigue apuntalar el acabado con un oportuno lavado de color que nos sumerge, definitivamente, en el inquietante cuento de hadas pretendido por Jim Henson, para mayor orgullo y legado de este inolvidable soñador.
|
Abierto Hasta el Amanecer
Revisión esporádica en la tele: la bomba!
Charlie y la Fábrica de Chocolate
Revisión espóradica en la tele. Un trabajo infravalorado ...
Immortals
Estilazo!!
Neeson y Wilde, juntos para el guionista de "Crash"
Neeson me encanta y Wilde me pone cada día mas brutote au...
American Pie: El Reencuentro
que me espere
Sombras Tenebrosas
Es verdad, siempre se me olvida. Ya lo he cambiado. Dejém...
Sombras Tenebrosas
Cierto, realmente reza como director Henry Selick