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Listado de películas de culto por letra inicial

Posesión infernal
Escrito por Dr. Manhattan   
Jueves, 29 de Octubre de 2009


Valoración espectadores: 7.86

Valoración de VaDeCine.es: 8

Póster original de Posesión infernalTítulo original: The evil dead
Nacionalidad: EE.UU.
Año: 1981 Duración: 85 min.
Dirección: Sam Raimi
Guión: Sam Raimi
Fotografía: Tim Philo
Música: Joseph LoDuca
Intérpretes: Bruce Campbell (Ash), Ellen Sandweiss (Cheryl), Richard DeManincor (Scott), Betsy Baker (Linda), Theresa Tilly (Selly), David Early (Mr. Berman)

Trailer

 

Se notaba desde un principio. Cuando deslizaba la cámara a ras de suelo sobre las hojas, entremedias de los árboles y la maleza de un bosque perdido en la nada, de manera serpenteante, amenazante, inquietante al fin, al mismo tiempo que nos mostraba cómo unos jóvenes expresaban su despreocupada algarabía ante su feliz llegada a la caseta que los acogería aquel fin de semana funesto, apuntándonoslo de manera breve con un primer susto inesperado que sufrirían en la carretera. Sam Raimi mostraba maneras, y este inicio profesional que es Posesión infernal ha resultado esclarecedor al respecto (a pesar de que su obra posterior contenga altibajos de peso), ahora que tenemos la oportunidad de echar la vista atrás sobre su carrera.

El libro del necronomicon

No es de extrañar que, desde aquel primer momento, la cinta haya pasado a ser considerada como una imprescindible obra de culto para toda una legión de seguidores, y que posteriormente el mismo realizador se viera en la necesidad de realizar dos secuelas. Su escaso presupuesto, junto a la gran imaginación y mejor plasmación en la pantalla que llevó a cabo su director, hicieron que esta típica historia de terror adolescente trascendiera tal condición para erigirse en toda una bandera del mejor cine de serie B.

Y es que resulta irrefutable el profundo olfato cinematográfico que desprenden las atmosféricas imágenes paridas por Raimi. La realización no está exenta de ciertos errores (llamémoslos apropiaciones, caprichos si se quiere) directamente relacionados con la inexperiencia y limitados medios que tuvo a su disposición -y a partir de los cuales se genera ese componente humorístico de los que la obra no hace entera apropiación-, pero por encima de ellos sobresale una sorprendente capacidad para la creación de un ambiente siniestro, malsano, terrorífico en última instancia, que si bien no da verdadero miedo, cuanto menos logra inquietar en según qué fases.

La muerta quiere salir a la luz

Sobre la reunión de virtudes técnicas que se dan cita en el film, destaca una intimidatoria visualización en primera persona que, acompañada de unos diabólicos pasajes musicales en consonancia, consigue elevar la sugestión hasta niveles considerables. Y es que Raimi sabe muy bien dónde colocar y hacia dónde desplazar su cámara en pos de transmutarla en las fantasmagóricas presencias intuidas (y luego manifestadas) en el interior del caserón y sus alrededores, generando así un poco más de tensión si cabe. Si a eso le sumamos un trabajo portentoso por parte del equipo de maquillaje -para realzar un poco más el tono gore progresivamente expuesto-, y unos efectos especiales que, si bien vistos ahora pueden parecernos risibles, resultaban lo suficientemente logrados como para impresionar al público de la época -con el objetivo de asquear al más pintado mediante la horrorosa representación física del mal puro-, no nos queda otra opción que la de rendirnos ante el redondeado conjunto (quizás empobrecido por las limitadas capacidades del reparto actoral, aunque precisamente ello contase para la inmediata mitificación de un mal actor como es Bruce Campbell).

Finalmente, y pesar del inevitable paso del tiempo, The evil dead se nos antojará aún más encantadora con cada nuevo visionado, por más que durante los mismos no dejemos de constatar la simpleza de su propuesta argumental. Es una ley no escrita sobre las grandes películas, ésas cuyas imágenes retiene nuestra retina (y, cómo no, la de todo el circo mercantil de ahí afuera) aunque pasen los años: obviamos sus debilidades evidentes para limitarnos a disfrutar de su grandeza. Y ésta es de obligada y continua revisión dentro de la historia del género del terror.

Inmortal Bruce Campbell

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Comentarios (3)
  • barry lyndon

    Hay un tramo especialmente logrado acercándonos al final de la cinta: cuando Ash se queda solo y la casa empieza a enloquecerle, en los precisos instantes en los que la caseta fantasmal es realmente un personaje más y los movimientos de cámara y planos se tornan aún más interesantes.

  • barry lyndon

    La ¿segunda parte?, Terroríficamente Muertos, la veo innecesaria y reiterativa. La he revisado hoy, y no me ha parecido que aporte mucho. Tiene un par de momentazos, eso sí, cuando Ash saca la cabeza del charco (acojonante) y la ida de olla de la motosierra y la escopeta.

  • barry lyndon

    la tercera entrega, El ejército de las tinieblas es directamente inclasificable. M ha molestado su humor de parvulitos, que es el tono q ha imperado

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