VaDeCine.es: Tu magazine on-line sobre cine con críticas, entrevistas y artículos.

     

Listado de clásicos por inicial

Río Rojo
Escrito por Manuel Aguilar. Colaborador   
Miércoles, 18 de Julio de 2012


Valoración espectadores: 10.00

Valoración de VaDeCine.es: 10

Título original: Red River
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 1948 Duración: 133 min.
Dirección: Howard Hawks
Guión: Borden Chase & Charles Schnee (Novela: Borden Chase)
Fotografía: Russell Harlan
Música: Dimitri Tiomkin
Intérpretes: John Wayne (Thomas Dunson), Montgomery Clift (Matt), Walter Brennan (Nadine), Joanne Dru (Tess), John Ireland (Cherry)



Dentro del contexto de la filmografía de Howard Hawks, conviene tener dos consideraciones a la hora de enjuiciar este western: por un lado, su cine,  enormemente vitalista, se había dividido hasta la producción del presente título en dos grandes vertientes básicas, así, las historias de gángsters y cine negro dentro de un marco predominantemente urbano, y las de aventuras, no por casualidad centradas en el mundo de la aviación y el deporte de riesgo; y todas ellas, incluso las de comicidad más desbordada, se caracterizan por una visión más bien sombría del ser humano y la sociedad en que se desenvuelve. Por todo ello, no es de extrañar que, a la hora de plasmar en imágenes una historia de vaqueros y grandes llanuras, implantara en ella el sello turbio característico de las dos obras maestras del noir que acababa de estrenar, Tener y no tener (To Have and Have Not, 1944) y El sueño eterno (The Big Sleep, 1946). El conjunto resultante, por fuerza, había de ser explosivo.


Tenemos, así, un guion en el que Borden Chase y Charles Schnee (a partir de un relato del primero) dieron lo mejor de sí mismos, aportando la fuerza épica necesaria para una epopeya de estas características, en la que, del mismo modo que en las mejores tragedias griegas, lo grandioso cabalga mano a mano con el intimismo, y el mito da paso a la realidad con la naturalidad de la que solo los verdaderos creadores son capaces; la esencia de la narración, pues, no es otra que el viaje iniciático, el descubrimiento de las pulsiones interiores que mueven a los personajes, para los cuales el vasto paisaje atravesado y los peligros que el viaje conlleva son reflejo y, a la vez, liberación.

Paradigmática es, en este sentido, la evolución (física y psicológica) de Thomas Dunson, el personaje interpretado por John Wayne, cuya amargura transforma la relación paterno-filial con su hijo adoptivo y la habitual camaradería hawksiana entre el resto de los vaqueros en un régimen despótico que obligará a la rebelión. Solo la exteriorización violenta de esos demonios dará paz al déspota, en una colosal performance de Wayne que, además de asombrar al propio John Ford, debería haber demostrado a todo Hollywood las grandes cualidades interpretativas de este actor.


En resumen, una obra maestra que dará paso a la eclosión del western psicológico entronizado por directores como Budd Boetticher, Anthony Mann o Delmer Daves en la siguiente década, un enérgico poema visual del que cabría destacar innumerables momentos que han quedado grabados a fuego en la retina de los aficionados, como la pelea final o el travelling circular que, tras mostrarnos una panorámica del ganado y los jinetes que van a conducirlo, cesa en un plano general de Wayne dando la orden de partida, seguido de inmediato por planos cortos de los diferentes cowboys arreando las reses a gritos, en una sucesión in crescendo al ritmo de la grandiosa composición de Dimitri Tiomkin que, literalmente, hace partícipe al espectador, en una perfecta síntesis de lo que es este film. Sencillamente, arte, cine en estado puro.

¡Vamos hacia el Mississippi!


Compartir
Comentarios (0)
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Crea tu usuario pulsando este enlace.
 
VaDeCine.es en Twitter VaDeCine.es en Facebook
Críticas