Valoración de VaDeCine.es: 8,5
Título original: Excalibur Nacionalidad: Estados Unidos Año: 1981 Duración: 140 min. Dirección: John Boorman Guión: Rospo Pallenberg & John Boorman Fotografía: Alex Thomson Música: Trevor Jones Intérpretes: Nigel Terry (Rey Arturo), Nicol Williamson (Merlín), Nicholas Clay (Lanzarote), Paul Geoffrey (Perceval), Cherie Lunghi (Ginebra) Trailer
Existen pocas personas que no sientan una notable atracción por figuras como el Rey Arturo, Merlín el Mago, Los Caballeros de la Tabla Redonda, el Castillo de Camelot, o la mágica espada que da título a esta obra. Pues bien, todos esos personajes y elementos tienen desde 1981 una imagen nítida creada en nuestras mentes: la que nos otorgó John Boorman con su colosal Excalibur, que asocia para siempre la leyenda artúrica con los espectaculares destellos de formidables armaduras, la atmósfera color esmeralda que invade el film y, por supuesto, la potente partitura Carmina Burana, sello de identidad de esta esplendorosa película.
El director pretende contar lo que precisamente más nos atrae a todos: LA LEYENDA, renunciando, por fortuna, (olvidemos esa vulgar El Rey Arturo de Antoine Fuqua en 2004) a cualquier pretensión de rigor histórico. Boorman nos adentra de lleno en la magia y en el mito, sin ningún complejo ni necesidad de metáforas o explicaciones sobre los poderes de los magos Merlín o Morgana, consiguiendo mostrar con acierto la leyenda que ha hecho que el nombre del Rey Arturo haya perdurado hasta nuestros días. Sin duda, la película ilustra perfectamente a cualquier profano en el tema que, tras su visionado, además de haber presenciado una obra maestra visual, se ha empapado de una historia bastante fiel al mito, lo cual es siempre enriquecedor. Con una cuidada fotografía e inolvidables armaduras medievales, Excalibur ofrece un marco hipnótico que adentra al espectador en la legendaria trama y, salvo en algunos momentos en los que el ritmo levemente decae, logra mantenernos pegados a la pantalla fascinados con el esplendor que el director propone, dejando en la historia del cine la huella imborrable de imágenes francamente memorables y cautivadoras como la aparición de la Dama del Lago con la espada mágica. La lentitud por momentos de la cinta ha de ser tratada como virtud en muchas de las escenas y, evidentemente, aunque se le notan los años (sobre todo en escenas de multitudinarias batallas donde no encontramos la grandiosidad que han conseguido recientes films como Las Dos Torres y su espectacular Abismo de Helm) la obra se mantiene vigente.
El reparto constituye un grupo compacto e interpreta con brillantez personajes muy complejos como Merlín, Lanzarote, Ginebra o Perceval que, obviamente, son difíciles de dibujar a la perfección en una película. El guión es consistente y los diálogos, acertadamente escasos, están provistos de grandes citas sobre todo procedentes del Mago Merlín que es tratado con la importancia que merece esta figura tan influyente en la leyenda. Ninguna objeción a la elección del poco conocido Nigel Terry como el legendario rey, pues logra dar vida con credibilidad a ese escudero que, tras arrancar la profética espada de la piedra, se convierte en el Señor de todos los caballeros del reino, ganando sus corazones y lealtad a base de humildad, coraje, inteligencia y valor. Con todo lo dicho, Excalibur es una de esas fabulosas películas imprescindibles que cualquier buen aficionado al séptimo arte debe disfrutar por su hipnotismo, belleza y épica, que convierten la magistral obra en un clásico imperecedero.
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Demasiado os gusta los 80, en su mayoría sus pelis sólo tienen el valor sentimental que les dais los abueletes