VaDeCine.es: Tu magazine on-line sobre cine con críticas, entrevistas y artículos.

     
Escorto '09. Día 3, sábado
Escrito por Dr. Manhattan   
Sábado, 27 de Junio de 2009


Valoración espectadores: 10.00


Último día del festival. Pocas entradas en la programación que en realidad indica muchas cosas que decir y que hacer. Veámoslas.

No podía faltar, como en las dos ediciones anteriores de Escorto, la proyección de un cortometraje ya consagrado dentro de nuestra cinematografía. Si en 2006 fue el mítico La cabina, de Antonio Mercero, y en 2007 Un perro andaluz, del maestro Buñuel, junto a Mirindas asesinas, del (quién lo iba a decir) ahora presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, en este 2009 el elegido ha sido El columpio.

Los protagonistas de El columpio

El trabajo de Álvaro Fernández Armero aún hoy sigue conservando la frescura y validez que en su día le definieron. Un escenario cerrado (el andén del metro), únicamente dos personajes (chico, Coque Malla; chica, Ariadna Gil), y un romance a la vista. Con tan pocos elementos a su disposición, el director se inventa una entretenida, divertida e inteligente historia de deseo entre dos jóvenes que nunca llega a culminar; y es que a pesar de encontrarse en el momento justo y en la situación propicia, la timidez hace estragos a su paso por la cabeza de los interesados.

Tanto es así que no existe ni una sola línea de diálogo explícito durante los escasos ocho minutos de duración del corto. Todo está en la mente de los personajes, y de ese intercambio ficticio de frases se sugiere esa especie de conexión que alguna vez todos hemos creído sentir con el prójimo. La cámara va y viene entre nuestros simpáticos indecisos, les acompaña en sus breves paseos, se interrelaciona con sus cuerpos deseosos, y a la vez nos interconecta a nosotros con ellos. Es una sensación real que Armero sabe transmitirnos en apariencia con sencillez, sin duda con certero tino. De ahí que al contemplarla la hagamos nuestra y sonriamos inevitablemente.

Tras la proyección, el propio realizador nos habló de su película y su válida vigencia en nuestros días, en una grabación justamente ubicada en los pasillos del metro. A continuación, y tras el breve saludo de Marta Etura, único miembro del jurado no presente en El Escorial, algunos de los que sí asistieron -en concreto el crítico Asier Aranzubía, el productor Íker Monfort, el guionista Natxo López y el director Felipe Jiménez Luna-, junto a Juan Antonio Moreno (autor del libro Cine en corto), fueron los encargados de dar cuenta del debate “La democratización digital del cine”, eficaz y animadamente moderado por Cristóbal Garrido, webmaster de la página oficial de Escorto.

La mesa de debate

Se dijeron muchísimas cosas durante la hora y media en que se prolongó esta siempre enriquecedora mesa redonda entre los que más saben al respecto, porque son los que lo viven desde dentro, y los que al final deciden qué es o no válido, que son los que están sentados en las butacas. Pero si algo quedó claro es que el tema inicialmente propuesto se desplazó naturalmente hacia otros terrenos más generales y de mayor envergadura, para entablarse así una revisión del estado de nuestra cinematografía, apuntando los interesados sus similares posturas en cuanto a la manera ideal de proceder para que nosotros mismos podamos tener en cuenta nuestras producciones. También dio tiempo para descubrir  algunas tristes realidades ocultas de la producción española: se da el caso de que los productores tienen que comprar entradas de sus propias películas para llegar a recuperar parte de su inversión inicial; no es una paradoja, es una más de tantas dificultades que el espectador de a pie desconoce existen para poder sacar adelante una producción pequeña o mediana.

Particularmente, eché en falta más participación por parte del público, y también un ejercicio de autocrítica más honesto en cuanto a la responsabilidad artística que toda creación debiera llevar aparejada. Me sentí desplazado cuando, por parte de varios contertulios, se afirmó con rotundidad la necesidad de hacer muchas más Fuga de cerebros o Mentiras y gordas para impulsar nuestro cine; y es que evidentemente películas tan taquilleras como las mencionadas inflan nuestras arcas para así poder producir más (¿y mejor?), pero la cuestión clave es: ¿queremos que se nos reconozca por ese tipo de films? Yo me niego.

Después de tan jugosos contenidos, el merecido descanso para reponer fuerzas y afrontar con ilusión la consabida gala de clausura del certamen, que pondría punto y final al provechoso asunto (no sin antes degustar el siempre bienvenido cóctel de despedida que tiene a bien regalar la organización del festival a sus asistentes).

Dr. Manhattan



LA GALA

Y cuando nadie lo esperaba, llegó Chapero-Jackson con su perfección técnica, su cuidada producción fruto de un dinerito fresco que prostituye su obra, y se llevó el premio al mejor corto por The end, pieza de impecable realización pero aburrida y sin vida. Una verdadera pena para algunos de los demás trabajos vistos durante estos tres días de cine comprimido pero en expansión, como el propio universo.

Eduardo Chapero-Jackson, director de The end

Eso sería unas dos horas después de que empezara todo el sarao, ya sabéis como es esto de las galas de entrega de premios, una pirámide de base cuadrada cual construcción egipcia. A saber: por un lado la organización y sus compinches-conocidos intentando que todo salga a pedir de boca (aquí se consiguió un pleno casi perfecto, todavía la tecnología se rebela de vez en cuando), por otro los responsables de los trabajos expuestos mordiéndose las uñas en espera de los resultados (o no tanto, como Benicio Del Toro en los Goya), en otro vértice unos humildes reporteros cinéfilos intentando verlo y oírlo todo, completando la base de dicho poliedro las autoridades que ponen la pasta y el apoyo pero que sólo aparecen para hacerse la foto. Y en la cúspide, donde más importa, las obras cinematográficas y el público que las observa, que son, al fin y al cabo, las dos cosas importantes aquí, que a nadie se le olvide.

Así que los premios se iban sucediendo sin solución de continuidad en lo que era una dura pugna por captar nuestra atención entre El mal de Schneider y el brillante vestido rojo de Laura De Pedro, literalmente deslumbrante toda la noche. Dicho corto arrasó en las categorías técnicas mientras que el resto de los premios se repartieron equitativamente y con bastante buen juicio, por lo menos hasta llegado el momento cumbre. Mejor fotografía y dirección de producción, correcto, pero el trabajo de Chapero Jackson no es lo mejor que hemos visto en Escorto’09. Aun así, triunfadora de la noche, ya sabemos cómo va esto.

Laura De Pedro

Nota al pie: VaDeCine.es entregó uno de los premios a los ESpots, pequeñas piezas de promoción del festival, llevándose el gato al agua  Es... corto. Los otros dos galardones para dichos trabajos se los llevó la inaguantable animación de Nene Incoming! y su pasado de vueltas creador. Nosotros vamos por libre. Por si no había quedado ya suficientemente claro.

Mr. Sandman

Tags: Escorto  sábado  gala  premios  
Compartir
Comentarios (2)
  • Fran Cano Cabal

    Mil gracias por el premio del ESpot y por el apoyo gente! Y los DVDs... una pasada ;) Qué arte tenéis.

  • Cerezo  - jajajj

    Más grande QUE LA VIDA.

¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios! Crea tu usuario pulsando este enlace.
 
VaDeCine.es en Twitter VaDeCine.es en Facebook